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Honfleur, el Pueblo Pesquero más Bonito de Normandía.

Publicado
13/12/2022
  Después de haber pasado la mañana disfrutando de una de las mejores vistas que existen en Normandía, en los famosos acantilados de Étretat, nos dirigimos con nuestra autocaravana hasta Honfleur, uno de los pueblos, que según dicen, está en la lista de pueblos más bonitos de esta zona francesa. Para llegar desde Étretat recorremos unos 48 km en los que tardamos unos 50 min.

 Honfleur es el típico pueblo pesquero, ubicado en el estuario del río Sena, que cuenta con un gran patrimonio y que además, es considerado como una de las cunas del impresionismo. Pasear por sus calles va a ser toda una experiencia en la que vamos a hacer un viaje en el tiempo, y es que su centro histórico nos va a llevar a otra época.

 Llegamos a Honfleur con nuestra autocaravana y nos encontramos un parking a la entrada para autocaravanas (11€/12h ó 23€/24h) a unos 10 min caminando de la oficina de información turística. Este va a ser nuestro primer punto a visitar, donde nos dan un mapa y algo de información de la zona. Algunos de los lugares de la zona antigua que no nos podemos perder en un recorrido por Honfleur son:

Iglesia de Saint-Léonard
 Situada en la plaza del mismo nombre se encuentra la original iglesia de Saint-Léonard, con una fachada de estilo gótico, que aunque fue destruida durante la guerra de lo Cien Años, fue reconstruida entre los siglos XV y XVI.
 En su campanario de forma octogonal destacan los relieves donde se representan diferentes instrumentos musicales. Esta iglesia se nota que es menos turística, pero bien merece la pena acercarse hasta ella para ver la original fachada.

Jardín du Tripot
 Este pequeño jardín situado en el corazón del centro histórico de Honfleur y muy cerca de la oficina de turismo, fue inaugurado en 2013, donde convive una diversa vegetación con fachadas que conservan todo el encanto de tiempo atrás.
 Lo que más nos gustó es la tranquilidad que aquí se respira, y es que no nos encontramos con nadie en este paseo.
 En esta zona de Honfleur era donde se ubicaba un antiguo barrio de curtidores en el siglo XIX, que se establecieron aquí a lo largo del río que emerge en este pequeño jardín. Hoy día es un remanso de paz donde encontramos algunas estatuas, pequeñas fuentes y diversas plantas y flores.

Plaza Sainte-Catherine
 Una plaza muy coqueta y una de las más importantes de Honfleur, llamada así por albergar la iglesia del mismo nombre, que tiene como particularidad en que tanto su nave como el campanario, fueron construidos en madera en el siglo XV, al final de la Guerra de los Cien Años, y que hoy día se ha convertido en todo un símbolo para Honfleur, siendo la iglesia de madera más grande de Francia.
 Desde el siglo XIX tanto la plaza como la iglesia Sainte-Catherine reciben muchas visitas sobre todo los sábados, y es que es en esta plaza donde se lleva a cabo el mercado semanal. Son muchos los artistas que se han contagiado de este bullicio y han querido representar esta plaza junto con la iglesia y el campanario, el cual se encuentra separado de la nave, como un lugar lleno de vida.
 Pero si la iglesia nos ha sorprendido por su originalidad, los alrededores de la plaza Sainte-Catherine nos enamoran con algunos de sus rincones, y es que no podemos dejar de mirar algunas de las tiendas que aquí nos encontramos, que nos parecen de lo más encantadoras.
 Tiendas de galletas, bombonerías, productos típicos de Normandía...Una pena que las encontramos ya cerradas porque entran ganas de entrar solo con ver sus fachadas.

La Lugartenencia
 Seguimos caminando pero esta vez dirección al muelle, pero justo antes de llegar nos llama la atención una especie de fortificación levantada en el siglo XIV por el rey Carlos V.
 Este imponente edificio se encuentra junto a la Puerta de Caen, el único vestigio que queda en Honfleur de la antigua muralla que la protegía. A La Lugartenencia se la conoce así porque fue el lugar asignado al lugarteniente del rey.

Muelle de Sainte-Catherine
 Y llegamos a una de los lugares más icónicos de Honfleur y más mágicos de Normadía. Lugar que te transporta a otra época y que ha llamado la atención de pintores y fotógrafos que han inmortalizado su belleza en sus obras.
 Los barcos en el puerto, la hilera de casas de los siglos XVI y XVII, y el ambiente de las terrazas de los restaurantes que aquí se encuentran, hace que sea un lugar que atrapa. Es muy agradable pasear por aquí, y ahora en verano al caer el sol, está de lo más animado con un carrusel para los niños y un mercado de artesanía y productos locales creando un ambiente muy agradable.
 Cerca del carrusel, al otro lado de donde se encuentra la típica hilera de casas, también encontramos edificios importantes como el ayuntamiento, o como lo llaman aquí, Hotel de Ville.

Museo de la Marina
 Seguimos por el lado contrario del muelle de donde se encuentran los pintorescos edificios que comentamos anteriormente, y llegamos hasta el Museo de la Marina, ubicado en una antigua iglesia del siglo XIV.
 A esta hora de la tarde ya se encuentra cerrada. En su interior acoge una exposición permanente donde se pueden ver expuestos diferentes objetos relacionados con la navegación.

Calles bonitas de Honfleur
 A pocos pasos del Museo de la Marina hay una calle a mano izquierda, Rue de la Prison, que se ha convertido en mi rincón favorito de Honfleur. Se trata de una calle en la que el tiempo se ha detenido completamente. El suelo empedrado, las casas del siglo XVI que aquí se encuentran y los carteles de los edificios nos llevan a viajar muchos años atrás.
 Esta calle recibe este nombre, Rue de la Prison o en español Calle de la Prisión, porque es aquí donde se encontraba la antigua cárcel. Hoy se ubica el Museo Etnográfico de la ciudad.

 Y muy cerca de ella se encuentra otra de esas calles con encanto de la zona antigua, Rue des Petites Boucheries. Su nombre se debe a los puestos de carnicería que en el siglo XVII se encontraban aquí ubicadas.
 Esta calle fue pintada por artistas como Alexandre Dubourg y Leclerc.

Graneros de Sal
 Es el último de los edificios que vamos a ver en nuestro recorrido por Honfleur, y como su nombre indica, son grandes edificios de piedra que servían para el almacenamiento de sal allá por el siglo XVII. Hoy día, solo existen dos de los tres graneros de sal que existían en la antigüedad, y estos edificios se usan como salas de exposiciones, conciertos y conferencias.

Comer marisco
 Normandía es conocida por su buena gastronomía, y por su ubicación, en sus productos estrellas está el marisco, presente en la gran mayoría de restaurantes que se encuentran en Honfleur.

 Paseando por las calles del centro histórico vemos que las terrazas de los restaurantes están comenzando a llenarse, y es que aunque para nosotros es temprano, son apenas las ocho de la tarde, aquí en Francia ya es hora más que suficiente para empezar a cenar. Como buenos observadores que somos, nos fijamos en las mesas de estas terrazas y vemos que hay un plato que se repite bastante, además de estar anunciado en los carteles de la mayoría de los restaurantes, mejillones al vapor con patatas fritas.
 Como dice el dicho de "donde fueres haz lo que vieres", nos sentamos en una de estas terrazas a probar los famosos mejillones al vapor y la verdad que podemos decir que están riquísimos.
Con este buen sabor de boca dejamos uno de los pueblos más bonitos de Normandía. Mañana nos toca visitar la zona del desembarco de Normandía, así que nos espera un día lleno de emociones que te contaremos en el siguiente artículo.


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