Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de Andalucía.

Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de Andalucía.



 Frigiliana es uno de los pueblos típicos andaluces, encaramado a una montaña, que presume por ser uno de los pueblos más bonitos no sólo de Málaga, sino de toda España.

  Frágiliana se encuentra situado a unos siete kilómetros de la ciudad costera de Nerja, por lo que resulta una escapada ideal si te encuentras pasando unos días en la Costa del Sol, compaginándolo con las playas de la zona.

  Llegamos a Frigiliana un domingo por la mañana encontrándonos el pueblo bastante ambientado de turistas, quizás demasiado. Tras aparcar nuestro vehículo en las calles cercanas al centro histórico, nos dirigimos a la oficina de turismo para hacernos con un mapa.

  La oficina de turismo se encuentra en la calle llamada Cuesta del Apero, que como su nombre indica, es una cuesta, la primera de muchas que vamos a subir en Frigiliana, y en un edificio que fue usado como casa de apero de los condes.

Cuesta del Apero

Oficina de Turismo

 Además de informarnos en la oficina de turismo, podemos visitar algunas zonas de esta casa del siglo XVII como el Museo Arqueológico. Este museo es totalmente gratuito y recoge una pequeña muestra de utensilios que van desde la Edad de Bronce hasta la Edad Media.

  Saliendo de la oficina de turismo, pero antes de salir de la Casa del Apero, nos encontramos a mano derecha un indicador de un mirador, así que subimos a ver que tal se veía Frigiliana desde este lugar. Las vistas son muy bonitas, se aprecia todo el pueblo encaramado en la montaña, una imagen de postal.


  Ya nos dirigimos al centro histórico pero como vemos que aún hay muchos autobuses de turista, decidimos irnos a comer, y así dejar que las calles se despejen un poco para poder pasear, disfrutar y hacer nuestras fotos con total tranquilidad.

  El sitio elegido para comer es el restaurante Plaza 45 donde tienen un surtido muy bueno y original de tapas y a buen precio.


 Ahora ya sí estamos preparados para recorrer Frigiliana, uno de los pueblos más bonitos de Andalucía.

  Frigiliana son cuestas, callejuelas angostas, casas con flores, fachadas de color blanco...donde lo ideal es dejarte llevar y disfrutar paseando.


  Subimos hasta Plaza del Ingenio donde vemos a nuestro frente la Fábrica de Miel de Caña donde se elabora este producto desde 1630, que según dicen, es conocida mundialmente por su excelente calidad.


  Seguimos por Calle Real donde vamos encontrando mucho ambiente de gente paseando, tomando un vino en algún bar, y sobre todo, de tiendas donde venden productos de la zona y toda clase de souvenirs.


 Y así llegamos hasta una de las calles más fotografiadas de Frigiliana, la calle que más veces vemos en redes sociales de la localidad, calle Hernando el Darra.



  Se trata de una calle típica andaluza que nos va a servir de puerta de entrada al Barrio Morisco, lugar donde empieza un laberinto de calles de casas blancas con balcones llenos de flores como la de la Amargura o calle Alta, y algún que otro callejón con mucho encanto


 En el recorrido por Frigiliana nos encontramos varios mosaicos que nos van contando la Rebelión de los Moriscos. Se tratan de un total de 12 mosaicos que están repartidos por sus empinadas calles.


 El camino que llevamos es siempre en ascenso hasta que llegamos a un punto-mirador desde donde se tienen unas bonitas vistas del pueblo desde las alturas. Aquí podemos descansar un rato nuestras piernas del paseo por las empinadas calles.



 Este va a ser el punto más alto al que vamos a subir, habíamos leído que se podía subir hasta llegar a los restos del antiguo castillo, pero tampoco queríamos cansar más a la peque de la casa y seguimos paseando disfrutando de las calles del pueblo.

  Nos llama la atención lo cuidadas que tienen las fachadas, algunas de ellas llenísimas de macetas que aumenta la belleza de las calles.
  Otro tema son las puertas, y es que soy una enamorada de las puertas vistosas, pues aquí en Frigiliana estoy disfrutando de lo lindo. Las puertas son de vivos colores que contrastan con el blanco cal de sus paredes.





 Caminando llegamos hasta un hueco que forma el Callejón del Inquisidor y el Callejón de la Ánimas, donde se encuentra la Fuente de las Tres Culturas. Esta fuente está dedicada a la última década del siglo XV cuando en Frigiliana integraba las tres culturas: hispano-musulmana, cristiana y judía, de ahí los tres símbolos que encontramos sobre una losa de barro sobre cada chorro.


 Y no podía faltar visitar uno de los edificios más importantes de Frigiliana, la Iglesia de San Antonio de Padua. Esta iglesia fue levantada sobre una antigua mezquita en 1676, de estilo renacentista. Estaba abierta por lo que también pudimos ver su interior, de aspecto sencillo.



  El último punto que nos había recomendado la oficina de turismo es la llamada Fuente Vieja, que fue construida en 1640 para el abastecimiento de agua a la población y abrevadero de ganado. Tiene un aspecto desgastado por el paso del tiempo que le da mucho encanto.


 Y así hemos acabado nuestro recorrido por Frigiliana, un recorrido que se puede hacer perfectamente en un par de horas, pero que aconsejamos hacerlo sin prisas y disfrutando de los detalles que esconde este bonito pueblo, como os dijimos al comienzo del artículo, uno de los pueblos más bonitos de Andalucía, título que tiene bien merecido.

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