Visita a Iznajar

Visita a Iznájar



 Iznájar se trata de un municipio perteneciente a la subbética cordobesa que nosotros denominaríamos pequeñito pero "matón", y es que, a pesar de sus pequeñas dimensiones, su enclave y su patrimonio hacen que sea uno de los pueblos más bonitos de Andalucía.

  Cuando nos vamos acercando en coche a Iznájar, vamos viendo una preciosa panorámica del pueblo alzándose en lo más alto de un cerro y rodeado de un pantano que lleva el mismo nombre.

  Lo primero que hacemos a nuestra llegada es buscar la Oficina de Turismo de Iznájar, en C/ Villa y a pocos pasos del Ayuntamiento. Nosotros la encontramos cerrada, pero no os preocupéis porque en una de las paredes de la entrada hay mapas gratuitos con todos los puntos de interés, y por algunas calles del pueblo vimos paneles con dicho mapa.


 Pues con mapa en mano comenzamos la visita por Iznájar.

  Tras pasar el arco donde se encuentra la Oficina de Turismo nos vamos introduciendo en la Villa, casco histórico de Iznájar, donde si alzamos la vista, vemos coronado por la iglesia de Santiago Apóstol y el Castillo Hisn Ashar



 En estas calles se respira la verdadera esencia de Iznájar, de paredes de cal y centenares de macetas color azul creando una bonita estampa en cada rincón.
  En pocos pasos llegamos a una de las joyas de Iznájar, al llamado Patio de las Comedias. Se trata de una preciosa placita, muy bien cuidada y llena de flores que ha sido galardonada en numerosas ocasiones en la Ruta de los Patios de la Subbética. En la pared de la derecha de la entrada a la plaza podréis ver los premios que ha obtenido.



 El Patio de las Comedias debe su nombre a que antiguamente era un lugar donde se realizaban las representaciones teatrales en Iznájar, y hoy día es uno de los rincones más fotografiados de la localidad. Incluso pudimos ver un rincón dedicado al beso, y nos preguntamos...¿cuántos besos habrá visto este rincón?.



 Si bajamos las pequeñas escaleras al otro lado de la plaza llegamos a una zona de la muralla y tendremos unas vistas de parte de Iznájar.


 Seguimos caminando y nos encontramos con el Museo Antonio Quintana que se encontraba cerrado. Este museo se inauguró en Julio de 2010 y recoge parte de la obra del artista iznajeño Antonio Quintana. Nos queda pendiente para la siguiente visita.


 A pocos metros llegamos ya a la puerta principal de la Iglesia Santiago Apóstol en la parte más alta de Iznájar. Esta iglesia data del siglo XVI y por lo que habíamos leído solo es posible visitarla en horario de misa. Tuvimos suerte y se encontraba abierta por la misa del domingo.
 



 Justo en un lateral de la Iglesia nos encontramos otra bonita plaza rodeada de naranjos y de lo más tranquila, la llamada Plaza de Rafael Alberti. Esta plaza fue inaugurada por el propio escritor, y en su homenaje podemos ver un poema de la obra "Arboleda perdida" sobre un mosaico de azulejos en el centro de la plaza.

Plaza Rafael Alberti

  Justo enfrente de la Plaza Rafael Alberti vemos otra coqueta plaza, la llamada Ali Ben Cacin, que nos llevará a la entrada del castillo de Iznájar. Cuando llegamos ya lo estaban cerrando y es que los sábados, domingos y festivos tiene un horario muy reducido, de 11:00 a 12:30h. Por lo tanto, si tenéis interés en visitarlo, os aconsejamos que comprobéis su horario en la Oficina de Turismo.


 Después de disfrutar la Villa de Iznájar, comenzamos con la visita de algunos de sus miradores, y es que gracias a la ubicación de esta localidad, podemos disfrutar de varios puntos donde tener unas bonitas visitas de Iznájar y de su embalse.
  El primer mirador al que nos acercamos fue al Mirador de San Pedro, en la zona más alta del pueblo y desde donde tenemos una preciosa vista del castillo, la iglesia y toda la zona histórica.
  Justo al lado de este mirador hay un teatro al aire libre donde se realizan actividades culturales.


  A pocos pasos nos topamos con el Mirador de las Peñas, que se tratan de una serie de balcones desde donde tenemos unas vistas impresionantes del embalse.


 Nos queda otro mirador que tenemos interés en visitar, el Mirador de las Canteras, pero que ya queda en la parte más baja de Iznájar, y un poco lejos para visitarlo a pie, por lo que hacemos un alto para comer y probar la gastronomía de esta localidad. El lugar elegido fue el restaurante la Abuela María, o más conocido como Las Cuatro Esquinas y la verdad es que acertamos de pleno.
  El trato del personal fue muy cercano y las migas y el flamenquín cordobés buenísimos y a buen precio.



 Después del almuerzo nos dirigimos al lugar donde habíamos dejado nuestro coche a la llegada a Iznájar, pasando antes por la Casa de las Columnas, que según leímos, en el siglo XVIII alojó a la antigua administración de los condes de Albi, destacando los escudos de armas de los Salazar en la fachada y la bonita reja central.


 Ahora sí que nos montamos en el coche hacia el que sería nuestro último punto del día, el Mirador de las Canteras. Este mirador no lo encontramos bien indicado, se trata de llegar a la zona más baja de Iznájar dirección al Paseo de las Canteras, avanzamos hasta que la carretera se hace un carril, y desde ahí vamos viendo unas zonas de descanso desde donde se tienen unas inmejorables vistas de Iznájar y de su embalse.


  No hemos podido tener mejor broche final para nuestra visita a este bonito pueblo, el cual nos ha robado un trocito de nuestros corazones.

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