Ruta Barranco de Luna, Saleres (Granada)

Ruta Barranco de Luna, Saleres (Granada)



 Aprovechando los últimos días de verano en los que el calor aún aprieta, hemos decidido realizar una ruta refrescante, familiar, divertida y sobre todo de gran belleza. Para ello consultamos el blog de nuestros amigos @cuatropatasparaunamaleta, y después de sopesar varias opciones, nos decantamos por la ruta de Barranco de Luna, una ruta no muy complicada para realizar con niños, e ideal para pasar medio día en familia.


Cómo Realizar la Ruta

  Hay dos formas de realizar esta ruta, una a favor del curso del río, y la otra en contra. Según leímos en varios blog, la mayoría de ellos la hacían a favor del curso del río. Nosotros, después de estudiar la ruta con detenimiento, también nos decantamos por hacerla en sentido del río por dos razones;

  1. Realizándola de esta manera la ruta es en su mayoría en sentido descendente, pero hay que tener cuidado con las piedras porque pueden ser resbaladizas, tenemos que estar muy pendientes para no sufrir ningún percance

  2. Cuando acaba la ruta por el río, el tramo hasta llegar al coche es menos duro y tiene más sombra que si lo hiciéramos en contra del curso del río, que fue nuestra principal razón para elegir esta manera de realizar la ruta, ya que el día se esperaba bastante caluroso.


Dónde Comienza la Ruta

 Barranco de Luna se encuentra ubicado en las proximidades del municipio granadino de Saleres, a unos 40 min de distancia en coche de Granada y 1:30h desde Málaga, lugar desde el que nosotros nos dirigimos. El punto exacto para dejar el coche va a ser el cementerio de Saleres, donde hay una pequeña explanada para aparcar el coche, encontrándose a pocos metros del comienzo de la ruta.


 Así que son las 9:30 de la mañana y con nuestro GPS encendido con destino al cementerio de Saleres, partimos a nuestra aventura de hoy. ¿Nos acompañas?


Descripción de la Ruta Barranco Luna

  Son las 11:00 de la mañana cuando estamos aparcados en puerta del cementerio de Saleres. Parece que al ser día de diario no vamos a coincidir con muchas personas haciendo la ruta porque solo vemos seis coches aparcados en esta zona. Los fines de semana, según hemos leído, el lugar tiene mucha afluencia.

  Hoy se espera uno de los días más calurosos del verano, pero...¡quién dijo miedo!. Con todo preparado, protección solar, agua, algo de comida, la batería del móvil al completo y los escarpines puestos en nuestros pies, iniciamos la subida por carretera, dejando el cementerio a nuestra derecha, y a unos 100 m tomamos el primer desvío a la derecha. No hay indicaciones, ni una sola señal en todo el camino, pero os iremos mostrando el recorrido con algunas fotos.


 Nos adentramos en un carril de tierra y vemos a lo lejos varios aventureros que como nosotros se dirigen a descubrir Barranco de Luna.


 En el camino nos encontraremos varias bifurcaciones, pero nosotros siempre continuaremos nuestro carril principal.



 Las visitas desde aquí ya impresionan, pero aún nada hace presagiar que estamos cerca de un río y mucho menos de un espectacular cañón que ya en fotos nos ha impactado tanto.


 El camino comienza a cambiar encontrándonos una gran pared y rocas de tamaño considerable que se han desprendido, y donde vemos restos de conchas, sí sí, de conchas, y es que esta zona, hace ya algunos años, estaba cubierta por mar.


  El camino va continuamente descendiendo, y es que tenemos que bajar para encontrarnos con el río. Una vez que este descenso acaba, nos encontramos un camino a la izquierda que está cerrado con una cadena, y nosotros seguimos por la derecha, donde el camino se estrecha y va pasando por una zona de árboles frutales.


 Rodeando los árboles vemos que el camino hace una pequeña bajada a nuestra izquierda.


 Aquí el sendero ya va tomando una gran belleza con esas amplias paredes del desfiladero a nuestra derecha, e incluso alguna formación curiosa como la roca puntiaguda de la foto que mi hija decía que era una pirámide .


  Ya parece que vemos más vegetación, y podemos escuchar ya un poco de lejos el ruido del agua correr. Así llegamos hasta una amplia zona con árboles donde vemos a varias personas preparándose para pasar el día, y yo diría que alguno incluso la noche.


 Al fondo de este área vemos una pared con vetas de colores por donde, con mucha precaución, tenemos que bajar para después seguir por el camino a nuestra derecha donde ya comienza el río. Solo hay que dejarse guiar por el ruido del agua.



 Aquí tenemos que tener mucho cuidado porque la zona está muy embarrada. Impresiona una gran pared llena de diferentes restos de conchas donde estuvimos un rato a ver quién encontraba la concha más grande. Desde aquí solo hay que seguir el curso del río, no tiene pérdida.


 Ya sí, seguimos el curso del río donde la vegetación va aumentando y las altísimas paredes se van estrechando.


 El camino no tiene apenas desnivel y la imagen que vamos teniendo del sinuoso desfiladero cada vez es más y más sobrecogedora.



 Como apreciáis en las fotos, esta ruta no es recomendada con posibilidad de tormenta ya que hay zonas donde el desfiladero se hace estrecho y no hay salidas laterales pudiendo existir problemas de inundación.


  Cuanto más se estrecha el desfiladero, más impresiona.


 No esperéis encontraros grandes pozas para daros un baño, de vez en cuando el nivel del río es un poco más alto pero nunca nos sobrepasa más de la cadera.

  Lo que sí nos aconsejaron es llevar un bastón, en la bajada hay algunas zonas donde no se ve el fondo y no hay manera de saber la profundidad a la que tenemos que llegar con nuestras piernas.

  Llegamos a la zona final y para mi gusto la más bonita. Aquí los rayos de sol penetran en el desfiladero coloreando las paredes del cañón aumentando más su belleza.



  Después de tremenda imagen y con el móvil casi sin batería por la cantidad de fotos que he sacado de este maravilloso lugar, vemos que el cañón termina y empieza un empinado y estrecho sendero de ascenso a la derecha que nos va a llevar hasta un carril de tierra. Cuando este carril acaba seguimos el camino de la derecha


 Este camino lo continuamos hasta que vemos un pequeño sendero a la izquierda, el cual subimos rodeados de árboles frutales.


 Así llegamos, después de casi 2h donde hemos hecho muchas fotos y parado para comer, a la espalda del cementerio donde se encuentra aparcado nuestro coche.

Tipo de Recorrido Distancia Dificultad
Circular 2,6 Km Fácil




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