Visita a Friburgo, capital de la Selva Negra

Visita a Friburgo, Capital de la Selva Negra



 Friburgo o Friburgo de Brisgovia como la encontraremos en algunos lugares, es considerada por los alemanes la capital de la Selva Negra. Se trata de una ciudad universitaria con un bonito centro medieval, perfecta para recorrer a pie en un día, visitando sus calles y edificios que nos van a enamorar desde un primer momento.

  Llegamos a Friburgo sobre las tres y media después de una parada que hacemos en el camino para almorzar algo. Ahora nuestro problema es aparcar la autocaravana en una zona no muy alejada del centro. Nos ponemos a dar vueltas por las calles que rodean el centro histórico sin llegar a entrar en él, buscando calles más anchas donde dejar nuestra casa con ruedas, y después de un par de vueltas, encontramos nuestro lugar ideal.

  Desde aquí nos dirigimos a pie hacia la oficina de turismo situada en la Plaza del Ayuntamiento (Rathausplatz), donde nos dan un mapa de la ciudad con un itinerario para recorrerla. ¿Comenzamos a visitar Friburgo?


Rathausplatz


 Es la llamada plaza del Ayuntamiento, que como su nombre indica, acoge los edificios del antiguo y nuevo ayuntamiento.
  Ambos Ayuntamientos se encuentra en esta plaza, uno al lado del otro. El ayuntamiento antiguo es el que al principio más nos llama la atención, y es que su fachada es de un color rojo intenso. Este edificio fue sede de la secretaría municipal y hoy día en su interior alberga la oficina de turismo.


 El nuevo ayuntamiento también tiene una fachada preciosa. Antes de usarse como ayuntamiento, este edificio acogió la facultad de anatomía y la policlínica.


 Aquí en la plaza Rathausplatz ya comenzamos a ver en el suelo los canales tan característicos de Friburgo, que recorren gran parte del centro histórico. Estos canales servían antiguamente para la extinción de incendios. Según dicen, si metes el pie sin querer en uno de estos canales, te casas con un habitante de Friburgo. Nosotros como ya estamos casados, tenemos cuidado de donde ponemos el pie, no sea que en vez de un matrimonio nos llevemos una torcedura.

  Vimos varios niños mojándose los pies en ellos, y otros jugando a navegar barquitos de madera, algo típico de este lugar.


  En el centro de la Plaza del Ayuntamiento hay una fuente con una estatua del inventor de la pólvora, que según dicen, la descubrió por casualidad.


Plaza de la Antigua Sinagoga (Platz d. Alten Synagoge)


  Situada en la parte oeste del centro histórico de Friburgo, nos encontramos esta plaza que, aunque su restauración ha sido bastante moderna, su historia viene de muchos años atrás. Aquí se hallaba una antigua sinagoga que durante la Segunda Guerra Mundial fue incendiada, y los judíos fueron llevados a los campos de concentración. Hoy día, donde se ubicaba esa sinagoga hay una gran fuente que la recuerda, siendo un homenaje a la comunidad judía que tanto han sufrido a lo largo de la historia.


  Desde la Plaza de la Antigua Sinagoga vemos el Teatro Municipal de Friburgo, situado en la calle Bertoldstrasse, y que se empezó a construir en 1905 en el antiguo bastión Dauhim. En él se representan obras de teatro, óperas y conciertos. Delante de su fachada hay una serie fuentes donde los más pequeños están aprovechando para sofocar un poco el calor que hace hoy. Algunos hasta están preparados con su traje de baño y todo.


Iglesia de la universidad


 Seguimos la calle Bertoldstrasse hasta que llegamos a unos edificios pertenecientes a la universidad, y entre ellos se encuentra una antigua iglesia jesuita que ha sido parte de la universidad desde el siglo XVIII, por ello su nombre de iglesia de la Universidad o Universitätskirche.


 Como se encontraba abierta entramos para ver su interior que nos sorprendió por su sencillez, destacando una corona de espinas en el centro.

  Un poco despistados y dejando un poco el mapa a un lado, llegamos hasta una calle bastante bonita, Löwerstrasse.



Martinstor

  Callejeando llegamos hasta la puerta de Martín o Martinstor, una de las puertas medievales más antiguas de Friburgo y que aún siguen en pie después del paso de los años y de varias guerras. En la antigüedad, la puerta de Martín albergaba una cárcel, pero hoy día está rodeada de bonitos edificios y hasta un Mc Donalds totalmente integrado en la estética.


 Seguimos paseando por las calles de Friburgo empapándonos de todos los detalles que nos vamos encontrando, así como de sus fachadas llenas de flores y rincones con mucho encanto y llenos de ambiente.


  Algo característico de los comercios de las calles del centro de Friburgo es encontrarnos en el suelo, al pie de su entrada, un mosaico representando un dibujo típico de los productos que vende el comercio donde se haya.


Puerta Suabos


 Llamada por los alemanes Schwabentor, esta puerta fue construida a mediados del siglo XIII para defender la ciudad de los ataques enemigos.


Monte Schlossberg

  Nosotros usamos la puerta Suabos para salir del centro histórico de Friburgo, cruzamos un puente de madera que nos encontramos justo enfrente, y comenzamos a ascender por unas escaleras que suben por el Monte Schlossberg.


 Estábamos buscando una de las vistas más bonitas de la ciudad de Friburgo desde las alturas. Hay varios niveles pero nosotros nos quedamos en el primero en el que conseguimos tener vistas de la ciudad. Tampoco es cuestión de matarnos a subir escaleras.




 Luego leímos que si quieres subir hasta la cima hay un funicular que te lleva en tan solo tres minutos, y en el mes de julio hay música y eventos durante la tarde/noche, encontrándose la zona bastante animada.


Münsterplatz


 Una vez que vimos las vistas volvemos a entrar en el centro histórico de Friburgo para seguir con la visita. Esta vez nos dirigimos hasta la zona más importante de Friburgo, Münsterplatz, donde se encuentra la catedral y el punto de encuentro de los habitantes de la ciudad y los turistas.

  La plaza está llena de gente sentada en las terrazas de los bares, paseando o turisteando como nosotros. Aquí se realiza a diario un mercado de lo más colorido de productos de la zona, pero supongo que será por las mañanas.


 La plaza es preciosa y la catedral sobresale con su campanario de 116 metros de alto. Al encontrarse en misa no podemos acceder a ver el interior, una pena porque ya solo la puerta de entrada es preciosa, y nos quedamos con las ganas de más. Por lo visto, su torre es conocida como la más bonita de la cristiandad y se puede subir a ella para ver las vistas que desde aquí se tienen de Friburgo.


  Otro edificio que llama muchísimo la atención en Münsterplatz es un antiguo almacén del siglo XVI de color rojo intenso, que durante muchos años fue sede del gremio de los comerciantes (Historisches Kaufhaus). Por aquí tenían que pasar todos los comerciantes en la Edad Media para inspeccionar su mercancía y pagar los impuestos.

  Este edificio me encanta, está lleno de detalles y tiene mucha gente en la puerta porque están realizando una degustación de vinos.


 La plaza es bastante grande y está llena de preciosos edificios, alguna que otra curiosa fuente, y terrazas donde nos sentamos a tomar un helado para disfrutar de las bonitas vistas y del ir y venir de los habitantes y turistas.

  Aquí ponemos punto y final a nuestra visita a Friburgo. Volvemos a nuestra autocaravana y tomamos dirección a Schiltach donde pasaremos la noche y donde queremos llegar antes de que anochezca, y es que aún nos queda aproximadamente 1h de camino.

  Cuando llegamos a Schiltach seguimos las indicaciones hasta el aparcamiento de autocaravanas para pernoctar. El lugar es al otro lado del pueblo a la orilla del río con unas vistas espectaculares. Este espacio es gratuito pero no tiene ni agua ni luz. Mañana visitaremos este precioso pueblo, uno de los más idílicos de la Selva Negra. No os lo perdáis en el capítulo siguiente




No hay comentarios:

Publicar un comentario