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Visita al Monumento Natural de Ojo Guareña

Publicado
10/10/2021
 Hoy comenzamos a contaros nuestro diario por tierras burgalesas en pleno mes de agosto, donde vamos a realizar un recorrido por algunas de las zonas más espectaculares de la provincia de Burgos. Vamos a visitar pueblos con mucho encanto, algunos considerados como los más bonitos de España, impresionantes saltos de agua, valles infinitos, y por supuesto, mucha gastronomía.

  En nuestro recorrido conoceremos un poco de la comarca de las Merindades, pasaremos por algunos de los pueblos de la llamada Ruta Raíces de Castilla, e incluso visitaremos la que según dicen es la escultura más grande del mundo. 

  Así que comenzamos a relataros nuestro diario, siendo hoy nuestro primer día de viaje en el que vamos a dedicar la mañana a visitar el Monumento Natural Ojo Guareña, situado al norte de la provincia de Burgos, una zona que nos despierta mucha curiosidad. ¿Comenzamos?

Alojamiento cerca de Ojo Guareña
 Hoy amanecemos en nuestro alojamiento en la localidad de Espinosa de los Monteros, un pequeño pueblo situado a poco más de 16 km de distancia del Monumento Natural Ojo Guareña. Se trata del Hotel Posada Torre Berrueza, un pequeño y coqueto hotel rural, que se encuentra ubicado en una torre del siglo XII, que ha sido rehabilitada por sus dueños con mucho gusto y detalle.
 El hotel nos gustó mucho, pero su restaurante ya nos fascinó, desde el desayuno de lo más completo, hasta la cena con unos platos a cuál más rico. Aunque no os alojéis en este hotel, os recomendamos pasar a disfrutar de su cocina porque no os vais a arrepentir.

Qué es el Monumento Natural Ojo Guareña
 Ojo Guareña es un complejo kárstico de gran importancia, ya que se trata del segundo más extenso en cuevas de la península ibérica. Pero ahí no queda la cosa, y es que también forma parte de los diez mayores del mundo. Una visita que nos va a llevar a comprender mejor la historia desde el Paleolítico hasta nuestros días.

  En este lugar se pueden realizar varias actividades como senderismo a través de la extensa red de senderos de diferente dificultad, pudiendo disfrutar de unas vistas preciosas de la zona. Nosotros no realizamos ninguna ruta por falta de tiempo, que no por falta de ganas.

  Pero el plato fuerte del Monumento Natural de Ojo Guareña es visitar sus dos cuevas, la de la Palomera y la Cueva Ermita de San Bernabé.

Cueva Palomera
 En esta visita se recorren diferentes galerías de Ojo Guareña donde se puede disfrutar de este complejo kárstico que aquí se nos presenta. Se tratan de visitas guiadas, de 1,5 km de longitud aproximadamente, que se realizan con una frecuencia reducida, y ahora con asunto del COVID también en grupos reducidos de 9 personas por grupo. Por lo tanto, si estáis interesados os recomendamos comprar las entradas con anterioridad. Podéis informaros en los teléfonos 645490288 ó 947138755

  La visita de esta cueva no está enfocada al turismo familiar, ya que se considera de dificultad media al no estar acondicionada, y no se les permite la entrada a menores de 12 años. Más bien está orientado a un turismo de naturaleza y aventura. Por lo tanto, como nuestra peque tiene 10 años, es una visita que descartamos.

  Las entradas individuales a cueva Palomera rondan desde los 18€ (de L-V) a los 22€ (S, D y festivos).

Cueva Ermita de San Bernabé
 Esta cueva es nuestra razón para venir hasta el Monumento Natural de Ojo de Guareña. Se trata de un pequeño recorrido que puede realizar todo tipo de público, ya que se encuentra totalmente acondicionado, por lo que es ideal para familias que quieren disfrutar del complejo kárstico.

  Ponemos en el GPS Monumento Natural Ojo de Guareña y en unos 20 min llegamos hasta una especie de parking habilitado para ello.
  En el camino, unos metros antes de llegar, vemos una indicación de parking de muy pocas plazas, pero nosotros seguimos subiendo hasta arriba del todo. Cuando encontramos esta roca de la siguiente foto, pues a mano derecha hay unos paneles informativos y muchos más lugares habilitados para dejar el vehículo, y más cerca de la entrada.
 Desde la roca de la foto anterior, comienza una pendiente que tendremos que descender a pie, y que en pocos minutos nos lleva hasta la zona de taquillas para comprar las entradas para acceder a cualquiera de las dos cuevas. Como nos gusta ser algo previsores, ya traemos nuestras entradas reservadas con antelación desde casa.
  Las visitas a la Cueva de San Bernabé son guiadas y en grupos reducidos. Los fines de semana y festivos se recomienda realizar reserva previa a través de su web www.merindaddesotoscueva.es

  Pero las taquillas y las entradas se te van de la cabeza en cuanto tienes ante tus ojos la curiosa ermita de San Bernabé, engullida totalmente por la roca. La estampa que crea es preciosa, y nuestro afán es fotografiarla desde todos sus ángulos
 Para ser pleno mes de agosto la verdad es que no encontramos el lugar muy masificado, incluso si esperabas el momento perfecto, podías sacar algunas fotos totalmente a solas.
 Pero hay que volver a nuestros sentidos y dirigirnos a la zona de taquillas porque a las 12:00h comienza nuestro pase a la cueva que nos va a permitir también ver la ermita de San Bernabé por dentro.

  La visita a la cueva de San Bernabé consiste en un recorrido de unos 45 min de duración, por rampas de madera, donde vamos a recorrer una pequeñísima parte de las galerías existentes, unos 400 m, donde nos haremos una idea de cómo se ha producido el modelado kárstico en esta cueva gracias a la disolución de la cueva calcárea durante millones de años.
 La visita comienza con un vídeo de unos 10 min de duración que nos va hacer una introducción de lo que nos vamos a encontrar a lo largo del recorrido, y que luego nos va a ampliar la información nuestra guía. A lo largo de la visita no se pueden hacer fotos, tan solo en los lugares en los que la guía autorice.

  Veremos la que llaman la Pila del Santo, que recoge el agua que se filtra en la cueva, que según dicen, tiene propiedades curativas.

  También caminamos por la galería de los silos, donde se pueden apreciar los silos bajo nuestros pies, usados fundamentalmente para almacenar granos.

  El final de las galerías nos lleva hasta el interior de la ermita, que aunque está dedicada a San Tirso, se la conoce como San Bernabé por la celebración de la romería. Lo que más llama la atención de este lugar son las pinturas que decoran techo y paredes, que se fechan de 1705 y 1877, y cuyo autor es desconocido. En los murales datados en 1705 se puede observar los diez martirios a los que fue sometido San Tirso, de los que, según dicen, ninguno murió y de todos se salvó. Los que fueron datados en 1877 tienen dibujos diferentes, representan los milagros.
 El altar mayor no lo pudimos ver en todo su esplendor porque lo están restaurando en este momento. Este altar, en condiciones normales, se encuentra presidido por las imágenes de San Bernabé y San Tirso, los dos santos que comparten esta ermita.

  Hasta aquí la visita a la ermita de San Bernabé que nos ha encantado. Ha sido un buen comienzo en nuestra ruta por las Merindades. Ahora toca otra parte de los viajes que también nos gusta mucho....la gastronómica.

Dónde comer
  Cuando ya estamos en los aparcamientos aparece un chico repartiendo publicidad de un restaurante que se encuentra a pocos kilómetros de donde estamos y que no tiene mala pinta, así que como el hambre está haciendo mella, llamamos para reservar mesa y para allá que nos vamos. Se trata del Restaurante Ojo de Guareña, situado en Vallejo de Sotoscuevas.
  El lugar fue un acierto total, además de la comida, por el trato que recibimos. Nos decantamos por el menú de codillo para dos personas y salimos de allí a punto de rodar. Totalmente recomendable.

  ¿Y ahora con la barriga llena nos quedan ganas de seguir de turismo? Pues claro que sí. La tarde la vamos a dedicar a dos pueblos de postal, Puentedey y Orbaneja del Castillo, pero eso os lo contamos en el próximo artículo.