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Viena, lo que no te debes perder en una visita a la ciudad

Publicado
12/03/2026
 Después de hacer un recorrido de ocho días por los lugares más visitados de Austria, llegamos a Viena donde vamos a pasar dos días más, recorriendo una de las ciudades más bellas de Europa.

 Viena, conocida como la capital mundial de la música clásica, tiene mucho que ofrecer y está claro que dos días se quedan muy cortos para visitarla, pero sí que nos sirven para ver lo más destacado de la ciudad y hacernos una idea de porqué se le considera una de las ciudades más elegantes de Europa.

 Nosotros visitamos Viena en pleno agosto, cuando hay más turismo y hace bastante calor, pero pudimos aprovechar que los días son más largos para conocer lo máximo posible de la ciudad. Ahora sí, os vamos a contar qué no te debes perder en tu visita a Viena...

Hofburg, el Palacio Imperial
 En pleno centro histórico se encuentra uno de los lugares más visitados en Viena, el Palacio Imperial de Hofburg. Pero no esperes encontrarte el típico edificio con sus aposentos y demás. Se trata de un complejo que se fue ampliando hasta llegar incluso a ocupar 300.000 metros cuadrados, siendo considerado uno de los complejos palaciegos más grandes del mundo.

 En este complejo se pueden visitar lugares como el Museo de Sisi, los Apartamentos Imperiales, la Cámara del Tesoro, la Escuela de Equitación Española, la Biblioteca Nacional de Austria, además de numerosos museos. Cada uno de estos lugares tiene un precio diferente para visitarlo y ha de comprarse una entrada individual para cada uno de ellos.

Biblioteca Nacional de Austria
 Uno de los lugares que hay que visitar dentro del Palacio Imperial de Hofburg es la Biblioteca Nacional, ya que además de su espectacular belleza, que según dicen es considerada una de las más bellas del mundo, es la mayor biblioteca barroca de Europa que alberga más de 200.000 tomos históricos. Precio Adulto 11€, menores de 19 años entrada gratuita.
 Fue el emperador Carlos VI el que se encargó de construir esta maravilla en el siglo XVIII, utilizándose como biblioteca de la corte. Además de la cantidad de libros, unos ocho millones ni más ni menos, también destaca por sus estatuas de mármol, pinturas y frescos.

Stadtpark o Parque de la Ciudad
 Darse un paseo por el que fue el primer parque público de Viena es una estupenda idea. Stadtpark es el pulmón verde de la ciudad en pleno centro donde la gente viene a desconectar y descansar del ajetreo de la vida diaria. En las tardes de verano, cuando comienza a refrescar, sus jardines se llenan de grupos de amigos o familiares que vienen hasta aquí para disfrutar de la tarde en sus jardines.
 Uno de los puntos más emblemáticos de Stadpark es donde se encuentra la estatua de Johann Strauss, el rey del vals. Se trata de una estatua dorada que representa al músico Strauss tocando el violín.

Café Central
 En la calle Herrengasse 14, en pleno centro de la capital, se encuentra una de las cafeterías más famosa de Viena que fue fundada en 1876 por los hermanos Pach. La fama de este café tiene historia y es que antiguamente era un lugar de encuentro de personajes ilustres y famosos.
 Hoy en día aún conserva el mismo estilo y ambiente que le hizo famoso en antaño. Al traspasar sus puertas parece que retrocedieras en el tiempo. Aunque suele haber cola para entrar, al ser un lugar grande suele ir rápido.

 Este café se ha convertido en un lugar bastante turístico y por lo tanto, nada económico, pero sólo por ver su ambiente y su decoración, además de probar algunos de sus pasteles, merece mucho la pena.

Votivkirche (Iglesia Votiva)
 Se trata de una iglesia que en un principio no teníamos apuntada en nuestro itinerario, pero mientras visitamos Viena vimos anuncios de un espectáculo de luz, sonido y videomapping que se hace dentro de esta iglesia durante algunas noches, y que la verdad nos llamó la atención.
 La Iglesia Votiva acoge el espectáculo de unos 40 min llamado "Luz de la Creación" donde se narra la historia de la creación combinando música, luz y vídeomapping que resaltan más la belleza de esta iglesia de estilo neogótico. Nosotros compramos la entrada con antelación en el siguiente enlace.


Parque de Atracciones Prater
 Si te gustan las atracciones y pasar un rato divertido en el centro de Viena te recomendamos darte una vuelta por Prater, uno de los parques de atracciones más antiguos de Europa.

 Este lugar nace en 1.766 como una zona de descanso, en la que a lo largo de los años, se fueron añadiendo columpios, tiovivos y cada vez era más visitada por los vieneses. Fue en 1897 cuando se construyó una noria gigante con la que este parque adquirió mayor fama entre los habitantes del lugar y extranjeros que venían hasta aquí en busca de diversión.
 El Prater es un parque tipo feria para toda la familia, donde encuentras atracciones para todos los gustos y edades. La entrada es gratuita, y una vez dentro se paga cada atracción por separado rondando los precios de los 3-6€ carruseles y montañas rusas pequeñas, y 6-10€ montañas rusas más grandes.

 El parque Prater se encuentra abierto todo el año siendo temporada alta del 15 de marzo al 31 de octubre (10:00 a 24:00h). Para llegar aquí es muy fácil, pudiendo hacerlo en metro línea 1-Praterstern.

Ópera de Viena
 Si hay algo de lo que te das cuenta cuando viajas a Viena, es del amor que los vieneses tienen por la música, siendo la Ópera Estatal de Viena la compañía de ópera más importante del mundo, por lo tanto de visita obligada en cualquier viaje a la capital austriaca. La Ópera de Viena fue inaugurada en 1.869 con la presentación de una obra de Mozart.

 Las visitas se realizan de forma guiada en varios idiomas, entre ellos el español, donde recorreremos distintas estancias como el hall principal con sus escaleras, el auditorio con capacidad para 2.800 personas y la sala de mármol, a la vez que el guía te va contando curiosidades sobre el escenario y las obras que aquí se representan.
 Nosotros hicimos la reserva de la visita en la misma entrada de la Ópera. No había para el día que fuimos y nos la dieron para el día siguiente, por lo que si quieres ir en un día u hora en concreto, mejor que reserves las entradas temprano o por internet con antelación.


Café Sacher
 Otro lugar para visitar en Viena y tomarte un buen café es la Cafetería Sacher, famosa porque según dicen, de aquí es la receta original de la conocidísima tarta Sacher. Habíamos leído muchas opiniones de si merece la pena o no venir a este lugar, y la verdad que aunque no seas muy aficionado al café o a este tipo de tartas, a nosotros nos gustó mucho por la decoración al estilo vienés de hace 200 años, y la experiencia en sí.
 El local siempre tiene cola a la entrada, pero suele ir rápido y no se tarda en ocupar una mesa. No es especialmente barato, pero aún así siempre está lleno de turistas. Se encuentra a pocos pasos del edificio de la Ópera. La tarta Sacher fue creada en 1832 por Fraz Sacher, que en ese entonces contaba con 16 años de edad, y trabajaba en la cocina del Príncipe Wenzel von Metternich como aprendiz.

Catedral de Viena
 La imponente catedral de Viena ubicada en pleno centro de la ciudad está dedicada a la figura de San Esteban, situada en una plaza con el mismo nombre.
 La Iglesia fue construida por Rodolfo IV de Austria sobre las ruinas de dos iglesias anteriores. A lo largo de los años ha sufrido varios incendios, desperfectos y reformas hasta adquirir el aspecto que luce hoy en día tan verdaderamente imponente.

Reloj Anker
 Se podria decir que el reloj más importante de Viena se encuentra ubicado en la Plaza Hoher Markt, la plaza más antigua de la ciudad, siendo conocido como reloj Anker. Es de estilo modernista y a las 12h en punto del medio día se dan cita en él muchos turistas y curiosos ya que a esta hora las doce figuras que lo forman desfilan acompañadas de música.
 Este reloj fue construido por Franz von Matsch entre 1911 y 1917 en bronce y cobre y en esas doce figuras que desfilan a media mañana aparecen algunas como son Marco Aurelio, Carlomagno o Maximiliano I de Habsburgo.

Palacio de Schönbrunn
 Una de las visitas que teníamos claro en nuestro viaje a Austria era a la antigua residencia de verano de los Habsburgo, el conocido como Palacio Schönbrunn, hoy día Patrimonio de la Humanidad.
 Este Palacio se encuentra más alejado del centro y aún así es el lugar más visitado de Austria, y es que es considerado como una de las construcciones más bonitas de Europa. ¡¡Tiene la friolera de 1441 salas!!, pero sólo 45 son visitables, más que suficientes para hacerte una idea de cómo podía ser la  vida dentro de palacio. Una de las estancias que destaca es el Salón de los Espejos, donde se dice que Mozart tocó algunas de sus obras cuando tan sólo era un niño.

 El Palacio de Schönbrunn también es famosos por sus impresionantes jardines de 160 hectáreas diseñados al estilo francés. La visita a los jardines es gratuita y recomendamos que no te la pierdas. Lo que más destaca de estos jardines es la Fuente de Neptuno, o la Glorieta, que se encuentra un una pequeña colina y desde donde se tienen las mejores vistas del palacio y los jardines.
 Otros lugares entretenidos dentro de los jardines pero su visita ya es de pago son el laberinto o el zoológico, que según hemos leído, se trata del zoológico más antiguo del mundo.

 Para llegar hasta el Palacio de Schönbrunn se hace de forma sencilla mediante el metro la línea U4 (estación Schönbrunn). La compra de las entradas recomendamos hacerla on-line para no esperar colas, como hemos dicho es el lugar más visitado de Austria. Ademas de que al momento de comprar las entradas te dan un horario específico para visitar las estancias, si llegas tarde puede que te den hora para la tarde o correr el riesgo de no tener para ese día, por lo que podrías perder mucho tiempo.


 Para visitar la mayoría de los lugares que hemos comentado y que salga más económico existe lo que llaman la Viena Pass, una tarjeta para 1,2,3 ó 6 días consecutivos donde están incluidos más de 70 lugares de Viena. Alguno de los lugares incluidos son los palacios de Hofburg o el de Schönbrunn, así como la catedral o el autobús turístico.


Dónde alojarse
 En Viena puedes encontrar alojamiento para todos los gustos y bolsillos. Lo ideal es alojarse en un hotel con parada de metro cerca, ya que las distancias pueden ser largas y cansadas para hacerlas a pie. Nosotros nos alojamos en el Hotel Ibis Wien Mariahilf, un hotel básico y económico, muy cerca del metro y con desayuno incluido. Lo mejor de este hotel es alojarse en las plantas más altas del edificio donde las vistas desde la ventana merecen mucho la pena.
 Si no solo pretendes viajar a Viena sino que quieres conocer más lugares de Austria, te invitamos a visitar nuestro blog donde te contamos nuestro recorrido por este bonito país.

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