Tetuán, la Paloma blanca de Marruecos

Tetuán, la Paloma Blanca de Marruecos


  Tetuán es una ciudad situada en la ladera de la montaña del Rif, bañada por el Mar Mediterráneo, y donde vamos a tener nuestra base durante cuatro días en los que vamos a conocer las ciudades más turísticas del norte de Marruecos.

  Tetuán se encuentra a tan solo 40 km de Ceuta y 70 km de Tánger, siendo la ciudad más Andalusí de Marruecos. En el interior de sus muros vamos a ver una arquitectura típica andaluza en sus casas y palacios.

  Por muchos, es conocida como la "Paloma Blanca" o la "Hija de Granada", ya que fue después de la caída del reino de Granada, cuando Tetuán tiene un gran auge por la huída de los musulmanes de Andalucía hacia esta ciudad.

  Pero antes de ponernos a callejear por Tetuán, ciudad que se puede conocer perfectamente a pie, lo primero es tomarnos un buen desayuno en la pastelería Rahmouni.


 Si vas con hambre este lugar será tu perdición. Las vitrinas de dulces se meten por los ojos, la miel estará presente en gran parte de ellos, tanto es así, que no es de extrañar ver alguna que otra abeja rondando por el lugar.



  También tiene una zona de salados y panes de todo tipo. Yo probé, por recomendación de un amigo que ya ha estado aquí en más de una ocasión, leche con miel y almendras acompañado de un croissant caliente con un poco de miel. ¿Se nota que soy un poco golosa?

  Después de esta ricura de desayuno vamos a comenzar a recorrer Tetuán, la Paloma blanca de Marruecos


Barrio El Ensanche

 Se trata de un barrio en el que más parece que estemos en España que en Marruecos, y es que era en este barrio donde vivían los españoles durante el protectorado.

  Paseando llegamos hasta la Avenida Mohammed V, una calle comercial de edificios coloniales de color blanco, que no se encuentra muy animada a estas horas de la mañana, porque aún los comercios están cerrados, y es que los domingos las tiendas suelen abrir más tarde.


 Así llegamos a la Plaza Mly El Mendi, conocida años atrás como la plaza Primo de Rivera. En esta plaza nos vamos a encontrar huellas del pasado español como la iglesia de Ntra Sra de la Victoria o el edificio del Consulado español.
  La iglesia se encuentra abierta porque están dando misa, así que pasamos para ver su interior, el cual es muy sencillo.



  Callejeando dimos con otros edificio emblemáticos de este barrio como el Teatro Español, construido en los años 30, el Instituto Cervantes, y el Colegio Español Jacinto Benavente.


  Pero esta zona es muy parecida a lo que estamos acostumbrados aquí en España, así que no nos entretenemos más, porque estamos ansiosos por conocer el Tetuán más auténtico. Queremos recorrer calles de estilo marroquí, regatear en la Medina, y disfrutar de los puestos callejeros que nos encontremos a nuestro paso.


Plaza Hassan II


 Entre el barrio del Ensanche y el comienzo de la Medina nos encontramos con la Plaza de Hassan II. Se trata de un enorme espacio abierto donde, además de cafeterías y restaurantes, lo que más llama la atención es que aquí se ubica el Palacio Real.


  Pero el palacio lo tenemos que ver a cierta distancia porque hay una serie de vallas formando un perímetro, además de mucha presencia militar, que no va a dejar que nos acerquemos más de lo debido. Según nos dijeron, es normal encontrarlo con tantas medidas de seguridad.


La Medina

 La Medina de Tetuán, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997, es el lugar ideal para perderse durante un buen rato, llena de callejuelas que forman un laberinto en el que nos es imposible orientarnos. Pero eso da igual, ya que el encanto radica en eso, en seguir las alocadas calles y sorprendernos con lo que vamos encontrándonos a nuestro paso.


 Para acceder a la Medina de Tetuán, la cual se encuentra rodeada por una muralla de unos 5 kilómetros de longitud, podemos optar por una de sus siete puertas. Lo que más nos sorprende es no encontrarnos con muchos turistas en ella, a diferencia de todos los que hemos visto en otras medinas como la de Chefchaouen o Tánger.



 Rodeando el Palacio Real por el lado derecho, atravesamos el arco de comercio Bab Ruah. Al pasarlo aparece ante nosotros la calle Tarrafine, una calle ancha con el techo adornado con arcos de madera y que se encuentra llena de joyerías. Esta zona es el barrio judío y se ve más moderna y es que, por lo visto, ha sido remodelada por la Junta de Andalucía.


 Conforme vamos andando, las calles se van haciendo más estrechas y sinuosas y el ambiente más auténtico. Vamos pasando por callejuelas, plazas, cafés y mezquitas donde se ve la clara influencia Andalusí de la que os hablamos al principio.


Zocos de la Medina de Tetuán

 Cuando ya nos adentramos en la Medina, nos encontramos con plazas y calles llenas de puestos formando pequeños zocos. En ellos se van mezclando olores y colores con el ruido de la llamada al rezo. Este zoco ha visto pocos cambios a lo largo de las décadas, por lo que pasear por él es como retroceder en el tiempo bastantes años atrás.


 Este zoco se encuentra dividido en zonas según los productos que se venden, encontrándonos el zoco de artesanos donde se encuentran los tejedores, joyeros, carpinteros....,zoco de verduras, de ropa....Después de perdernos un poco por sus puestos, empiezo a pensar que puedes encontrar cualquier cosa que te imagines en él. También es común ver puestos de ropa usada y de toda clase de cachivaches, y todo eso con muchos gatos alrededor, y es que Marruecos está lleno de estos animales.



  Pero además también abundan los vendedores ambulantes que lo mismo te venden dulces caseros que unas hierbas aromáticas.



 Para este día habíamos dejado pendiente algunas compras, así que era hora de demostrar nuestro arte para el regateo. Por suerte, como íbamos acompañados por algunos amigos marroquíes, no tuvimos que regatear nada, dejamos que ellos negociaran y nosotros solo miramos embobados como se realiza el proceso. La verdad es que si quieres comprar varias cosas y no estás acostumbrado, puede ser un poco agotador.

  Pero no todo es comprar y ver mercancía, también podemos disfrutar de un delicioso té marroquí en alguna de las teterías que nos encontramos, aunque no tuvimos suerte porque estaban las terrazas repletas.



Barrio de curtidores en la Medina de Tetuán

 En una zona de la Medina vamos viendo que las tiendas han pasado a exponer pieles de animales en sus paredes, y se suceden los puestos con bolsos, carteras y más productos en piel hechos por los artesanos. Además por el olor, nos vamos dando cuenta de que estamos llegando al barrio de los curtidores.




 Estas curtidurías tienen más de cinco siglos de antigüedad pero están tendiendo a desaparecer. Aquí podemos ver los pozos donde se realizaba el tratamiento de las pieles, incluso nos encontramos un hombre cepillando una pieza de animal que luego será transformado en un complemento.


Feddan Park


 La última visita que hacemos en nuestro recorrido por la ciudad de Tetuán es al llamado Feddan Park. Se trata de una inmensa plaza de influencia totalmente andaluza, desde donde se tienen unas bonitas vistas de la blanca Medina. Un lugar ideal para hacer un descanso, disfrutar del ir y venir de los habitantes de Tetuán y disfrutar de unas maravillosas vistas.



 Así, con esta bonita panorámica, damos por terminado nuestro recorrido por Tetauán, la Paloma Blanca de Marruecos, que nos ha dejado muy buenas sensaciones y ganas de volver pronto.





Siguiente día


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