Publicado
26/09/2026
26/09/2026
En cuanto aterrizamos en Tirana y recogimos nuestro coche de alquiler, nos dirigimos a nuestra primera parada en este recorrido que nos va a llevar por Albania durante 12 días. En algo más de una hora y media estamos en Shkodër, una ciudad que nos va a servir de puerta de entrada a los Alpes albaneses.
En Shkodër vamos a estar solamente una tarde, ya que nuestra intención es dedicar más tiempo a otras ciudades albanesas, pero nos va a servir para irnos adaptando a este nuevo país y como primera toma de contacto.
En Shkodër vamos a estar solamente una tarde, ya que nuestra intención es dedicar más tiempo a otras ciudades albanesas, pero nos va a servir para irnos adaptando a este nuevo país y como primera toma de contacto.
Castillo de Shkodër
Lo primero que hacemos antes de llegar al alojamiento es ir hasta el castillo de Shkodër o conocido como castillo de Rozafa, donde se puede llegar en coche. Llegamos hasta la misma entrada del castillo donde hay una pequeña zona de aparcamiento, donde caben unos 10 coches, y es gratuita. Nosotros tuvimos suerte y encontramos un hueco, pero cerca del castillo hay varios parkings privados que cuestan unos 2€ (el pago es en efectivo). El precio de la entrada al castillo nos cuesta 4€. Desde la taquilla hasta el castillo hay que subir una pendiente de unos 100 metros de suelo empedrado ya que se encuentra ubicado en una colina a unos 130 metros sobre el nivel del mar.
El castillo de Rozafa se encuentra en ruinas, conservando parte de sus muros, algunas torres y los antiguos patios. Se ve pronto y merece la pena visitarlo por las vistas que desde aquí se tienen, sobre todo al atardecer, desde donde se aprecia la ciudad, el lago de Shkodër, y el río serpenteante. Tardamos unos 45 min en visitarlo.
El horario que vimos por Internet es de 9h a 19h, pero cuando nosotros llegamos vimos que el horario es hasta las 20h, no sabemos si es por el horario de verano. Desde el castillo vemos la Mezquita del Plomo, la que va a ser nuestra próxima visita.
Mezquita del Plomo (Xhamia e Plumbit)
Bajando del castillo, bajo sus faldas se encuentra la Mezquita del Plomo, construida en 1773 de estilo otomano, siendo la mezquita de este estilo más grande conservada en Albania. Esta mezquita durante el comunismo en Albania sufrió muchos daños, pero ha sido restaurada para lucir como lo hace hoy en día.
Cuando llegamos no vemos a nadie visitándola ni vigilando, pero el acceso está abierto al público y es totalmente gratuita. Accedemos a ella pero el interior es muy sencillo, la verdad es que lo que más impacta es el exterior, con sus 19 cúpulas recubiertas de plomo.
Ya nos ha caído la noche, y es que hay que tener en cuenta que aquí en Albania anochece antes, más o menos 1,5h antes que en España. Así que nos vamos a dejar el coche en el hotel, y dar una vuelta por el centro a pie y cenar algo.
Ya nos ha caído la noche, y es que hay que tener en cuenta que aquí en Albania anochece antes, más o menos 1,5h antes que en España. Así que nos vamos a dejar el coche en el hotel, y dar una vuelta por el centro a pie y cenar algo.
Mezquita de Ebu Bekr
Se la conoce también como la Gran Mezquita y se encuentra a pocos pasos de nuestro hotel y de la avenida principal, es decir, que se encuentra en todo el centro, siendo hoy en día la mezquita principal de la ciudad.
Según vemos se trata de una mezquita moderna, construida entre 1994 y 1995 sobre una antigua mezquita que fue destruida durante el comunismo. Solo la vemos por fuera ya que cuando llegamos es hora de rezo. Esta mezquita según leímos esta abierta las 24h del día y la entrada es gratuita.
Callejear por el Centro Histórico
Antes de cenar y para hacer hambre nos ponemos a caminar sin rumbo fijo por las calles peatonales del centro que se encuentran a esta hora de la noche bastante animadas. Una de las calles más famosas es la Rruga Kolë Idromeno.
Callejeando nos encontramos muchas tiendas aún abiertas, restaurantes y terrazas de bares que a esta hora de la tarde se encuentran abarrotadas de gente disfrutando de las últimas noches de verano. Algunas de estas terrazas tienen música en vivo, gente bailando...La verdad es que el ambiente nos encantó.
Callejeando nos encontramos muchas tiendas aún abiertas, restaurantes y terrazas de bares que a esta hora de la tarde se encuentran abarrotadas de gente disfrutando de las últimas noches de verano. Algunas de estas terrazas tienen música en vivo, gente bailando...La verdad es que el ambiente nos encantó.
Comer pescado fresco
Como llevamos todo el día manteniéndonos a base de bocadillos por el viaje, decidimos a la hora de la cena darnos un homenaje y visitar uno de los restaurantes de Shkodër para comer pescado fresco. En un principio queríamos ir a la zona del lago, donde hay varios restaurantes donde sirven pescado del día, pero coger otra vez el coche no nos llamaba mucho la atención. Al final nos decidimos por el restaurante Fish Art, muy cerquita de nuestro alojamiento y con muy buenas reseñas y estuvo de lo más acertado.
La planta baja es una pescadería donde hay unas cuantas mesas en la calle al aire libre. Pero en el piso superior tiene un gran salón muy bien decorado, donde comimos nosotros ya que tiene aire acondicionado, y es que hoy está haciendo bastante calor. Todo lo que pedimos fue pescado y todo estaba muy fresco y bien cocinado. Pagamos unos 12€ por persona, algo más que razonable.
Alojamiento
Después de la cena nos vamos ya a nuestro hotel para descansar que el día ha sido muy largo. El hotel que elegimos, como os contamos en el artículo de Cómo Organizar un Viaje a Albania por Libre, es el Hotel Çoçja Boutique Hotel. Lo mejor de este hotel, además de las espaciosas habitaciones, es el desayuno que va a ser el mejor de todo nuestro viaje a Albania.
Puente Mes
Nos levantamos temprano al día siguiente ya que ponemos rumbo a la zona de los Alpes albaneses, y aunque solo hay unos 80 km, hemos leído que se tardan unas tres horas en llegar ya que el camino es a base de estrechas carreteras de montaña donde no se puede ir a mucha velocidad. Salimos de Shkodër y a unos 18 km hacemos una parada en el pueblo de Mes, donde se encuentra el puente del mismo nombre.
El puente de Mes es un bonito puente de piedra de la época otomana (siglo XVIII), de algo más de 100m de longitud, que se ha hecho bastante famoso por ser uno de los puentes más largos y mejor conservado de la época otomana de toda la región.
Después de quedarnos un rato admirando este puente y haciendo las pertinentes fotos, ponemos rumbo ya sí a los Alpes albaneses, pero eso ya te lo contamos en el próximo artículo.
Después de quedarnos un rato admirando este puente y haciendo las pertinentes fotos, ponemos rumbo ya sí a los Alpes albaneses, pero eso ya te lo contamos en el próximo artículo.
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