Quinta da Regaleira, el Palacio más Misterioso de Sintra

Quinta da Regaleira, el Palacio más Misterioso de Sintra



 Situado en el centro histórico de Sintra se encuentra el palacio más misterioso de la villa, Quinta da Regaleira. Después del Palacio da Pena, es la atracción turística que más ganas tenemos de conocer, no sólo por su arquitectura o por sus jardines, sino por toda la magia y secretos que guarda cada rincón de este lugar.

  El palacio Quinta de Regaleira, hoy día Patrimonio Mundial por la Unesco, fue propiedad de Antonio Augusto Carvalho Monteiro (1848-1920), un millonario excéntrico que construyó este palacio con altas dosis de simbolismo. Y es que, según dicen, tanto los edificios como los jardines, lagos y grutas, esconden significados relacionados con la alquimia, masonería, y los templarios, temas que apasionaban a su propietario.

  Así que llenos de curiosidad nos dirigimos a primera hora de la mañana a visitar Quinta da Regaleira, un palacio del siglo XIX con espíritu romántico.


Recorrido por Quinta da Regaleira

 Hoy nos hemos levantado temprano porque queremos llegar al palacio a la hora de apertura. Es un lugar bastante visitado y no queremos encontrarnos con mucha gente durante el recorrido.

  Desde la oficina de turismo de Sintra nos dirigimos a pie en dirección hacia el palacio, tardando unos 15 min en llegar hasta las instalaciones. Cuando llegamos a la puerta de acceso ya vemos cola para entrar, pero nada del otro mundo. Además tenemos nuestras entradas compradas previamente por internet, así que en cuanto se abren las puertas y cumplimos el protocolo anti-COVID, nos disponemos a comenzar el recorrido por Quinta da Regaleira.

  Es importante en la entrada del recinto coger un mapa del lugar, porque con tanto jardín, gruta y camino, es fácil dejarnos cosas sin ver, además de que podemos desorientarnos con facilidad.

  Quinta da Regaleira está lleno de detalles, rincones con encanto, símbolos, que merecen ser recorridos con calma para poder disfrutar de este entorno tan místico. Pero entre todo lo que hay que ver, hay algunos puntos que destacan como son;


Torre da Regaleira

 Una vez que validamos el ticket y tomamos un mapa en el edificio donde antiguamente se encontraban las cocheras, andamos unos metros y nos encontramos con el primer punto de interés de la finca, la Torre da Regaleira.


 Se trata de un pequeño torreón, donde mediante unas estrechísimas escaleras, vamos a llagar a lo más alto para tener una panorámica del recinto.


Pozo Iniciático

 De todos los puntos que hay para visitar aquí en Quinta da Regaleira, uno de los más misteriosos e impresionantes es el llamado Pozo Iniciático, por lo tanto un imperdible en nuestro recorrido. Como habíamos leído que se formaban colas para acceder al pozo, nos dirigimos directos hacia la entrada para poder verlo sin muchas aglomeraciones.


 Este pozo de 27 metros de altura y dividido en nueve pisos, según dicen, haciendo referencia al infierno de Dante, está lleno de simbolismo. Se trata de una torre invertida donde los iniciados hacían un viaje desde lo más profundo de la tierra hacia la luz, donde se conseguía la purificación. Pero nosotros los turistas, realizamos la visita al contrario, desde la luz bajaremos por una escalera de caracol en sentido a las agujas del reloj hasta encontrarnos con la oscuridad.



 Una vez que nos encontramos en la parte más baja del pozo, en lo que representa las entrañas de la tierra, tendremos que buscar la salida al exterior por medio de unos túneles.


Gruta da Leda


 Y es que aunque llevamos mapa, a veces hay que perderse por todos pequeños caminos y asomarse a todos los recovecos. Así llegamos hasta la Gruta de Leda, que como su nombre indica, está dedicada a la humana Leda, el gran amor de Zeus, el rey de los dioses del Olimpo.

  Según cuenta la leyenda, Zeus se disfraza de cisne para fecundarla, por eso en la escultura podemos ver un cisne mordiendo a la bella Leda. Un rincón de lo más místico.


Invernadero

 A pocos pasos de la Gruta de Leda nos encontramos un gran edificio donde se ubica el invernadero del palacio, y es que Monteiro era un gran amante de la botánica. En la fachada vemos unos azulejos donde se encuentran representadas seis sacerdotisas realizando un rito de fertilidad.


  Desde aquí, si nos asomamos un poco, tenemos unas preciosas vistas del palacio, el edificio principal de Quinta Regaleira.

Si visitáis Quinta Regaleira con niños os puede interesar hacer uso de la aplicación QUINTA DA REGALEIRA 4.0 que se puede descargar desde casa en Play Store en vuestro móvil. Con ella vamos a poder realizar una visita del lugar usando realidad aumentada, y durante la misma nos aparecerán personajes que nos contarán curiosidades de los lugares más populares del palacio.


La capilla de la Santísima Trinidad

 Además de destacar por su preciosa fachada de estilo manuelino y neogótico, no debemos dejar de asomarnos para ver su interior lleno de simbolismo, el más significativo, la cruz templaria que se encuentra en el suelo de la misma.


 Sobre la puerta de esta capilla nos encontramos representado el misterio de la Anunciación, custodiada a ambos lados por las figuras de San Antonio y Santa Teresa de Ávila.


Fuente de la Abundancia


 Esta fuente adornada de pequeños mosaicos parece que forma una pila bautismal, aunque también se ha pensado que podría ser usada para realizar algún tipo de rito...


Portal de los Guardianes

 Se trata de una especie de muralla que acaba a cada lado en un torreón por el que se puede subir hasta la parte más alta. Y es que en Quinta Regaleira, todo consiste en subir estrechas escaleras de caracol, y meterte por todos los escondrijos que encuentres.


 El Portal de los Guardianes guarda un secreto, y es que aquí se haya un acceso al Pozo Iniciático. Esta entrada o salida, según se mire, está custodiada por dos tritones, que son los guardianes que dan el nombre a este portal.


 Justo enfrente se encuentra la Torre Zigurate, donde también subimos para ver las vistas.


 Como veis, Quinta da Regaleira es un lugar en el que es recomendable zapato cómodo para realizar la visita, y es que son varias las cuestas y escalones que bajamos y subimos a lo largo de nuestro recorrido.


Jardines

 Y si hay algo que abunda aquí en Quinta da Regaleira y merece la pena dedicarle nuestro tiempo son sus jardines. Estas zonas verdes están formadas por una gran variedad de plantas, algunas de ellas exóticas, donde abundan los árboles y helechos. De todo ello podemos disfrutar mientras recorremos los diferentes senderos, o bien, cuando nos paramos a descansar en algunos de los suntuosos bancos que nos encontramos por el camino.


Grutas

  Además del estilo manuelino y neogótico de Quinta Regaleira que le da un halo de misterio, las grutas que nos encontramos, muchas veces mezclándose con los jardines, son las que le otorgan un toque mágico que atrae tanto al viajero. Podemos ver la gruta de Oriente, la del Laberinto, la gruta de Leda de la que os hablamos al principio, o las que nos permiten salir del Pozo Iniciático, siendo todas bellísimas


 Algunas de estas grutas nos llevan desde la más absoluta oscuridad, desde las entrañas de la Tierra, hasta el exterior donde se encuentra la luz, y con ella, cascadas, lagos y el paraíso.


Camino de los Dioses

  Al camino que une la Gruta del Laberinto con el edificio principal del palacio se le denomina Camino de los Dioses, viniendo su nombre por una secuencia de esculturas que representan a divinidades greco-latinas, y que según dicen, son las que guardan los secretos y enigmas de Quinta da Regaleira.


Palacio

 Si algo llama la atención en Quinta da Regaleira es la majestuosa fachada del palacio, de estilo gótico y manuelino, mezclado con un aire místico y esotérico. Las torres terminadas en puntas de aguja y ese color grisáceo, pareciera sacado de una película de misterio. Los balcones y ventanas, las columnas...todo hace que no puedas apartar la vista de tremenda obra de la construcción.


  El interior no impresiona tanto como su exterior, ya que las salas se encuentran casi vacías, sin mobiliario alguno. Solo pudimos visitar los pisos inferiores, ya que la planta superior estaba cerrada al turismo. Pasamos por la Sala del Humo, la Sala de los Reyes o la Sala de la Música donde un hombre se encontraba tocando el piano, haciendo la visita más especial. Entre todas ellas destaca la Sala de Caza, que llama la atención por su ornamentada chimenea.


  Aquí terminamos nuestra vista, donde le hemos dado bastante trabajo a las piernas, y es que cuando te das cuenta, has subido y bajado cuestas y escalones durante casi toda la mañana.

  Este palacio se puede ver en un par de horas, pero os recomendamos ir sin prisas porque es para disfrutarlo. Está lleno de rincones con mucho encanto.




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