Día 2. Museo al Aire Libre Vogtsbauernhof, Selva Negra

Día 2. Museo al Aire Libre Vogtsbauernhof, Selva Negra



 El museo al aire libre de Vogtsbauernhof es una visita para retroceder en el tiempo y conocer como vivía antiguamente la gente en la Selva Negra. Aquí vamos a poder ver y visitar varios edificios históricos, algunos de ellos totalmente amueblados, que pertenecen a distintas épocas y a diferentes regiones de la Selva Negra.


 En Suiza habíamos visitado un museo de las mismas características, el Museo Ballenberg, donde pudimos disfrutar de granjas y construcciones de distintas zonas de Suiza, que en vez de destruirlas al llegar las nuevas construcciones, las han trasladado a este museo para que todo el mundo las vea y pueda disfrutarlas. Como nos lo pasamos tan bien, y nos gustó tanto, queríamos ver como eran las antiguas construcciones aquí en la Selva Negra.

Museo Ballenberg de Suiza

 Desde Gengenbach hasta el museo Vogtsbauernhof tardamos aproximadamente una media hora. Tiene un parking amplio donde podemos dejar la autocaravana sin dificultad. Aunque es media mañana, no hay mucha gente porque el día está malísimo, no para de llover y según las previsiones, continuará así durante todo el día. Pero cuando uno está de vacaciones, hay que adaptarse, así que, con el chubasquero en mano, comenzamos la visita.
   El precio del parking es de 5€ pero al presentar el ticket en taquilla en el momento de sacar las entradas, el precio del parking se reduce a 3€.

  A la entrada del Museo al Aire Libre de Vogtsbauernhof nos da la bienvenida este coche tan mono con el sombrero típico de la Selva Negra, es de lo más cuqui.


 Después pasamos por caja para pagar las entradas, y nos dan un folleto donde nos aparece un mapa de la zona y las distintas actividades que se realizan en el museo. Os dejamos el horario y los precios al final de este artículo.

  En cuanto entras al museo Vogtsbauernhof te transportas a otra época. Las casas están dispuestas de forma que parece que nos encontramos en un poblado de la Selva Negra, pero de muchos años atrás. Además, el entorno es espectacular, en medio de un extenso campo rodeado de una gran arboleda que lo transforma en un lugar idílico.



 El recorrido consiste en visitar 24 puntos entre los que se encuentran casas, fincas, graneros, molinos, aserraderos....todo lo que nos podíamos encontrar en una población de la Selva Negra de antaño. Mediante estos edificios vamos a aprender sobre la artesanía, el uso de herramientas, la tradición y las costumbres de la zona.


 La mayoría de las casas están totalmente amuebladas según la época y al región en la que se encontraban. En muchas de ellas incluso parece que sus habitantes siguen ahí viviendo.



 En la entrada principal de cada punto a visitar nos encontramos un panel en varios idiomas, entre ellos el español, donde se explica las características de lo que vamos a ver, cómo y en que año se ha construido y la función que tenía esta propiedad


 En algunos de las casas aparece un muñeco llamado Pepito en su puerta, eso significa que hay alguna actividad para los niños o taller. La verdad es que no coincidimos con ninguno de los talleres, no sabemos si fue por el mal tiempo que se suspendieron, o que íbamos a la hora equivocada.

  Donde más disfrutan los peques es en las fincas donde hay animales. Podemos ver caballos, cerdos, cabras.... Y en alguna de ellas hasta pueden practicar ordeñando una vaca de mentira. Es más complicado de lo que parece, ¡no nos salió ni una gota!




 Y no dejéis de pasaros por la Finca Hotzenwald, donde se encuentra el desván de la infancia, aquí los peques de la casa pueden jugar un rato.
  En este desván hay una representación de una escuela del siglo pasado, exposición de juguetes antiguos, además de libros, ropa.... aquí pueden disfrutar un rato con un teatro de marionetas, laberinto de espejos, juegos de sombras....Eso sí, os podéis imaginar que esta zona está llena de niños correteando.

  El rincón que nos gustó más a nosotros, a los papis, fue el llamado Palacito de Effringen, una antigua casa señorial, de las más antiguas que se exponen en el museo de Vogtsbauernhof y de toda Alemania.



 Para ver el museo de Vogtsbauernhof también existe la posibilidad de realizar una visita guiada en alemán o en inglés, en grupos de hasta 10 personas. Según nuestra experiencia, si vais con niños os recomiendo mejor la visita a tu aire, algunas casas pueden ser algo repetitivas para ellos, tienen varias plantas cada una, y yendo por libre, nosotros pudimos ver más rápido las zonas menos interesantes para los niños, y quedarnos más a disfrutar  las que les gusta.


  Cuando te pones a ver cada una de las casas, cada una de las cuales tiene varias plantas, te das cuenta de que el museo Vogtsbauernhof tiene mucho que ver y visitar. Nosotros dedicamos al menos tres horas en recorrerlo, pero como el día estaba tan malo corríamos de una casa a otra para no mojarnos. Lo ideal es dedicar una mañana completa para poder disfrutar del entorno y hacer algún picnic por la zona al aire libre.

  El interior del museo cuenta con un restaurante para almorzar o simplemente tomar un café o un trozo de tarta Selva Negra. Si preferís algo más económico podéis comer vuestra propia comida en algunas de las mesas de madera que hay en el recorrido. También hay wc, y una tienda de recuerdos.


Cómo llegar

 Por carretera; el museo de Vogtsbauernhof se encuentra en la carretera B33 entre Hausach y Gutach. Coordenadas 48.270012, 8.201101

  En tren; el museo dispone de su propia parada de tren que se encuentra justo delante de la entrada. Durante el horario de apertura del museo hay una frecuencia de trenes cada hora desde y hasta la parada llamada Gutach Freilichmuseum.



Horario precio
Final Marzo
Principio Noviembre
09:00 a 18:00 Adulto 10 €
Agosto 09:00 a 19:00 Niños 5,50 €
Pack Familiar 23 €.Hasta 2 niños
  Para más información podéis consultar su página web www.vogtsbauernhof.de





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