Chefchaouen, la Perla Azul de Marruecos

Chefchaouen, la Perla Azul de Marruecos



 Si hay un lugar en nuestro viaje al norte de Marruecos que nos hace especial ilusión visitar, ese es Chefchauen o Chaouen . Se trata de un pueblo de montaña, situado a unos 65 kilómetros de Tetuán y 115 km de Tánger al que llaman la perla azul de Marruecos, y eso es debido a que la mayoría de sus calles están pintadas de este color, dándole un aspecto que parece sacado de un cuento.

  Chefchauen fue considerada durante siglos una ciudad sagrada donde no estaba permitida la entrada de turistas. Hoy día viene a ser una de las ciudades más turísticas de Marruecos, y eso lo notamos en sus calles que estaban muy animadas de turistas, a pesar de que estamos en el mes de noviembre, temporada baja. Pero a pesar de ello, también encontramos rincones solitarios y tranquilos en los que disfrutar de este maravilloso pueblo.


  Nosotros llegamos a Chefchauen en coche desde Tetuán, donde teníamos nuestro alojamiento, en poco más de una hora.

  A la entrada del pueblo paramos nuestro coche en lo que llaman la "Puerta de entrada a Chefchauen", que como su nombre indica, es una puerta que representa la arquitectura que vamos a encontrarnos en esta ciudad. En esta puerta hay unas señoras muy simpáticas que nos ofrecen ropas típicas, a cambio de unos monedas para hacernos bonitas fotos junto a la puerta de la ciudad. Aceptamos y en un abrir y cerrar de ojos ya estamos ataviados con la indumentaria típica de la zona y nos hacemos fotos para el recuerdo.


 Llegamos ya al centro de Chaouen y aparcamos el coche cerca de una de las puertas que da acceso a la Media.


 En pocos pasos llegamos al centro neurálgico de la Medina.


Plaza de Outa el Hamman


 La plaza más animada e importante de Chaouen. Aquí nos encontramos un gran bullicio de locales y turistas en las terrazas de los diferentes bares, teterías y restaurantes.

  En esta plaza se localizan dos de los edificios más importantes de la ciudad, la Gran Mezquita, en la que no permiten la entrada a turistas, y el Alcazaba (Kasbah).


  Además, en una de las esquinas vemos el restaurante Casa Aladín, bastante famoso entre los turistas, sobre todo por las vistas que se tienen desde su terraza a la plaza y al Alcazaba.


Alcazaba


 Se trata de una fortaleza que fue construida por el fundador de Chefchauen Mulay Ali Ben Musa en 1471. Este recinto amurallado se usó con fines militares, para resguardarse y lanzar ataques a los portugueses que querían hacerse con toda la zona norte de Marruecos.

  Al adentrarnos en el edificio nos encontramos un pequeño patio con una zona ajardinada a la que llaman el Jardín Andaluz, ideal para relajase un rato del bullicio de la ciudad.

  Pero si hay algo que destaca en el Alcazaba es la Torre Portuguesa, a la que nos han recomendado subir para ver las vistas que desde aquí se tienen de Chefchauen.


 La torre cuenta con varios pisos en los que se exponen sobre todo fotos y y paneles donde se cuenta la historia de la ciudad.
  Así llegamos a lo más alto de la torre, desde donde de cada una de sus ventanas, vamos a tener una panorámica distinta de la ciudad, a cual más bonita.




  Una vez que salimos de la torre, a mano derecha se encuentran las antiguas celdas de la prisión, donde nos podemos hacer una idea de como eran los encarcelamientos. El suelo y las paredes los veremos llenos de grilletes donde se sujetaban las cadenas de los presos.


 Por último, y en el lado opuesto a la Torre Homenaje, se encuentra el Centro de Interpretación del Patrimonio. Aquí podemos ver muestras de las actividades que se han llevado a cabo en Chefchauen a lo largo de los años como el alicatado nazarí-meriní, objetos culturales, instrumentos.... 


Horarios Precios
Octubre - Mayo Adulto 60 DHS
(6 euros)
De 9H a 17H
Mayo a Septiembre Niños 25 DHS
(2,5 euros)
De 9H a 18:30H


Perderse en la Medina

 Ya damos por terminada la visita al Alcazaba para adentrarnos en el laberinto de callejuelas de la Medina, donde queremos perdernos entre sus tiendas, puertas de colores y callejones con encanto, y así ver con nuestros propios ojos si es tan bonita como en las fotos que tanto hemos visto. Y desde ya he de deciros que sí, que es tan bonita que parece sacada de un cuento, nos ha conquistado al instante.


 La Medina de Chaouen es pequeñita pero llena de rincones con encanto, algunos de ellos se han hecho bastante famosos en Instagram, ya que son muchos los viajeros que al verlos se han enamorado de ellos y han ido buscándolos para hacer su foto en ese lugar que tanto les ha llamado la atención.


 Pero si eres de los que no usa Instagram, solo tienes que pararte en algunas de las numerosas tiendas que ofrecen imanes o postales de Chefchauen y preguntarle a cualquiera por los rincones que aparecen en ellos, la mayoría de los habitantes hablan español y te indicarán sin problemas.


 Algunos de estos rincones están totalmente decorados pensando en el turista, para que te fotografíes en ellos a cambio de alguna moneda, la cual darás con gusto porque las personas que arreglan el lugar son muy amables y hacen que el rincón aumente en belleza, además que para muchos es una forma de ganarse la vida.


 Pero de todos los rincones hay uno que nos gustó especialmente, y es que aunque lo habíamos visto en bastantes fotografías, nos sorprendió igual porque es una auténtica chulada.
  Se trata de una casa particular que cuenta con un pequeño patio en la entrada decorado de una forma espectacular, y por 5 dirhams (unos 50 céntimos), te dejan hacerte las fotos que quieras.
  Para llegar a este rincón tuvimos que preguntar a personas de la calle, pero enseñándoles la foto todos sabían indicarnos, así que llegareis sin problemas.


 Además de la Perla Azul, yo llamaría a Chefchauen la ciudad de los gatos, y es que, aunque en Marruecos en general hay bastantes gatos por las calles, es aquí donde estamos viendo un mayor número de ellos por todas partes. Y no creáis que se asustan, que hasta parece que posan para ser fotografiados.


 La Medina es pequeñita y se puede tardar en verla un par de horas. El problema es si te pasa como a mí y te gusta detenerte en las tiendas de productos locales, comprar algún que otro regalo tras un largo y animado regateo, o pararte a cada paso en los puestos callejeros para ver que venden, entonces puedes invertir toda una mañana.




 Después de subir y bajar tantas cuestas por la Medina, toca reponer fuerzas, y que mejor manera que probando alguno de los platos marroquíes.


Día del Cuscús

 Hoy es viernes, día sagrado para los musulmanes, y como manda la tradición es el día del cuscús en Marruecos. Preguntamos a los locales que nos recomienden un lugar donde comer un buen cuscús y nos indicaron el "Bar Sofía".


 Se trata de un pequeñísimo local donde lo único que hay es una cocina, y los platos te los sirven en la terraza exterior. Allí probamos el cuscús, y el cordero con almendras y ciruelas que estaban espectacular


 Además, la encargada habla perfectamente español, y es que según nos cuenta, ha estudiado en un colegio español de los varios que hay por el norte de Marruecos.


Manantial Ras el Maa

 Después del almuerzo, salimos de la Medina por la puerta Bab el Onsar y llegamos hasta la zona del río donde se encuentra el manantial Ras el Maa.

  En fotos habíamos visto que en esta zona se producen cascadas donde turistas y habitantes van en verano para huir del intenso calor y darse un baño. Nosotros lo encontramos con muy poco caudal, y es que según nos dijeron, este ha sido un año de pocas lluvias y eso ha pasado factura.



 Aunque con poca agua, la zona está bastante animada con vendedores ambulantes, mesas y sillas de colores intensos donde tomar un zumo recién exprimido o un té, y mujeres lavando la ropa en el río rodeadas de niños jugueteando.

  Ya hemos visto lo más destacado de Chefchauen, la perla azul de Marruecos, pero nos resistimos a irnos sin dar una última vuelta por la Medina, disfrutando de sus calles, fotografiando sus puertas y mezclándonos de nuevo en su ambiente.




  Aunque se haya convertido en un destino muy turístico hay que visitarlo porque es espectacular. Eso sí, recomendamos que lo hagáis en temporada baja para disfrutar de un ambiente más auténtico.


Cascadas Akchour

  Como aún queda tiempo hasta que anochezca, nos acercamos hasta las cascada Akchour, a unos 30 kilómetros de Chefchauen. Aquí vamos a disfrutar de rutas de senderismo, cascadas y porqué no, algún té con unas vistas impresionantes.


 En unos 40 minutos llegamos hasta una zona de aparcamiento cerca de donde había una gran presa, Y desde aquí salen dos rutas, una a la derecha y otra a la izquierda, tomando nosotros el camino de la izquierda. Este camino va paralelo al río y en la ruta se van sucediendo pequeñas cascadas hasta llegar a la llamada Gran Cascada.


  Nosotros nos conformamos con hacer tan solo un pequeño tramo de la ruta, ya que, según nos informaron, la ruta completa nos puede llevar al menos 2h de camino y no tenemos tanto tiempo.

  Además de cascadas también vamos pasando por zonas acondicionadas con mesas y sillas donde te puedes sentar a tomar un té, comer o simplemente descansar un poco.




 La verdad es que hay poco ambiente, suponemos porque ya es demasiado tarde. Por lo visto, en verano esta zona está de lo más concurrida ya que son muchas las personas que acuden aquí para darse un baño y pasar el día.

  Estuvimos apenas 1h en la zona y como faltaba poco para que comenzará a anochecer decidimos volver a nuestro alojamiento en Tetuán. El día ha sido de lo más completo pero aún nos queda mucho más que ver en Marruecos, así que ahora toca descansar.





Siguiente día


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