Visita a Praga, qué ver y hacer en la ciudad

Visita a Praga, qué ver y hacer en la ciudad


 Praga se trata de una de las ciudades más bonitas de Europa, en la que sus calles y plazas ya son un museo en sí mismas. Pocas son las personas que han visitado esta ciudad y no hayan acabado enamorados de ella. Eso sí, hay que tener en cuenta que Praga atrae a muchas personas que como nosotros han decidido ver esta bonita ciudad, siempre es bueno ir concienciados para ello.

  Pero, una vez que estoy ya en Praga, ¿qué es lo que no me puedo perder?


Puente Carlos


 Este puente sobre el río Moldava es el más antiguo de Praga, el cual se acabó de construir en 1402. Se trata de un puente con mucho ambiente y es que todo el que va a Praga tiene una cita obligada con él.


 Se encuentra adornado con decenas de bonitas estatuas de santos que le dan su peculiar aspecto, destacando sobre todo la de San Juan Nepomuceno que marca el punto donde éste fue arrojado al agua, según dice la leyenda, quien toque la base de su estatua pidiendo un deseo, éste se cumple.


Ciudad Vieja

 Se trata del casco histórico de Praga y por lo tanto la zona más turística y donde vamos a encontrar toda la esencia de esta ciudad en sus calles.
  Si Praga es conocida como la Ciudad de las Cien Torres, aquí nos toparemos con gran parte de ellas


Plaza de la Ciudad Vieja


 Se trata de la plaza más importante de Praga y una de las más bellas de Europa y es que, cuando lleguemos a ella, nos va a parecer estar admirando una postal o la hoja de algún cuento.
  Aquí veremos edificios históricos como el Ayuntamiento, la Iglesia de San Nicolás y la iglesia de Nuestra Señora enfrente de Tyn entre otros.
  Es probable que cada vez que pasemos por ella la encontremos con un gran ambiente, tanto de turistas como locales, siendo una de las zonas más animadas de Praga.
  Si pasáis por esta plaza cerca de la hora en punto, de 9 de la mañana a 9 de la noche, pararos enfrente del reloj astronómico del Ayuntamiento donde veréis el Carrión con sus figuras animadas dando la hora, una de las atracciones más esperadas de esta plaza de Praga.



Castillo de Praga


 Este castillo, considerado el más grande del mundo, se cree que fue fundado alrededor del 880.
  Se trata de un conjunto de antiguos palacios que comprenden la Catedral de Praga o Catedral de San Vito, que es todo un símbolo para la ciudad, el Convento de San Jorge, la Basílica de San Jorge, el Palacio Real....entre otras muchas cosas que os harán pasar al menos media jornada en su visita.


 Paseando por las callejuelas que unen los distintos Palacios, nos encontraremos con rincones tan encantadores como el Callejón de Oro, formado por casitas de colores que hoy día están ocupadas por tiendas de lo más chic, y que antiguamente albergaban a los orfebres.



Teatro Negro

 Aunque es posible disfrutar de este tipo de obras en otros lugares de Europa, fue aquí donde se inició el llamado teatro negro. Consiste en una representación muda, lo cual nos viene muy bien a los que no entendemos el idioma, que se lleva a cabo en un escenario a oscuras sobre el que se proyecta una serie de luces que hacen un juego de colores de lo más llamativo, y esto hace que el espectador solo vea lo que los actores desean mostrar. Existen varios teatros donde realizan estas representaciones y el precio suele variar de unos 20€ a 30€.


Barrio Judío de Praga


 Josefov se trata de uno de los barrios judío más importante de Europa, con origen en el siglo X, que se encuentra situado en la zona norte del Barrio Viejo de Praga. En este barrio podemos disfrutar de sus sinagogas; la sinagoga Vieja-Nueva, Española, Klausen, Maisel, Pinkas y Alta, además del Ayuntamiento y el antiguo cementerio judío.


 Para visitarlo hay que tener en cuenta que si lo hacemos en sábado podemos encontrarnos todo cerrado ya que es su día festivo, el llamado sabbat.
  Recorrer sus calles es poder observar siglos de historia de un barrio que tuvo una gran importancia y poder, y que a lo largo de los años sufrió guerras y la ocupación nazi.


Cervecería U Fleku

 U Fleku se trata de un lugar histórico, la cervecería más antigua de Praga donde nos debemos dirigir si queremos probar una cerveza negra artesana o pasar un buen rato en un gran ambiente.
  La comida de este local no es nada del otro mundo, pero el ver a locales mezclados con turistas, música en directo y todos cantando y pasándolo en grande, ya merece la pena la visita.
  Se trata de un lugar de enormes dimensiones, que tiene como ocho salones con diferentes decoraciones y hasta una terraza al aire libre.


Plaza de Wenceslao

 Se trata de la plaza principal de la zona nueva de Praga, se encuentra rodeada por varios hoteles, tiendas y restaurantes ya con carácter más moderno.
  En el centro de la plaza os encontramos la estatua de Wenceslao a caballo, y como curiosidad os contaremos que podéis ver una particular copia de la misma, situada en el Pasaje Lucerna, justo a unos metros de la plaza. Aquí podemos ver a Wenceslao montado en un caballo muerto y al revés, según una de las teorías, se debe a que su autor quería reivindicar que se hicieran en Praga esculturas más modernas, ya que consideraba que se habían quedado obsoletas.



Probar el Trdelnik


 Lo encontraréis en numerosos puestos callejeros de la zona histórica de Praga y su olor os invadirá enseguida. Se trata de un rulo de masa dulce que se va haciendo poco a poco en el fuego de las ascuas y que luego te emborrizan en azúcar y canela.


Museo Kafka


 Este museo está basado en la vida y obra del autor Kafka dónde encontraremos libros de la primera edición, cartas y manuscritos. Si no sois de los que les gusta este tipo de museos, al menos acercaros para ver la singular y controvertida fuente que se encuentra en la entrada.
  Esta fuente que forma el relieve de la República Checa, se encuentra custodiada por dos hombres orinando sobre ella, obra del artista David Cerny.



Tomarse un café en Slavia

 Se trata de una cafetería de lo más elegante que se encuentra ubicada a pocos pasos del Teatro Nacional. En ella podremos admirar sus salones art deco y el ir y venir de la ciudad por sus enormes ventanales, desde los que se ve el castillo, el puente Carlos y el río Moldava. En el Café Slavia se daban cita artistas como Rilke o Kafka.


  Praga es una ciudad para disfrutarla paseando y perdiendose por sus calles, donde veréis rincones de postal y plazas de cuento.... ¿A qué esperáis?

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