Vila Nova de Gaia, zona de bodegas de Oporto

Vila Nova de Gaia, zona de bodegas de Oporto



 Hoy es nuestro segundo día en Oporto y el recorrido lo vamos a dividir en dos partes; la mañana la dedicaremos a Vila Nova de Gaia y la zona de las bodegas, y la tarde será dedicada por completo a actividades para mi peque, y es que en todos los viajes solemos programar algo para niños para así compensar y que ella también disfrute. Como os pusimos en la organización del viaje, el recorrido quedó de la siguiente forma;


 Hoy es el día previo a fin de año y a las 9h ya estamos fuera del apartamento buscando sitio para desayunar. Al ser domingo, todas las cafeterías de la calle de nuestro apartamento se encuentran cerradas, así que decidimos ir a la zona de la Iglesia do Carmo, donde estuvimos ayer y vimos varias cafeterías. Terminamos desayunando justo en frente de la Iglesia do Carmo, en la cafetería-pastelería Primar, donde probamos las tostadas o "torradas" como las llaman en Portugal. Se tratan de unas tostadas en un pan parecido al pan de molde pero con mayor consistencia y....¡están buenísimas!.



 Tras el desayuno tomaríamos el metro en la parada de San Bento dirección a Jardín do Morro atravesando el río para llegar a Vila Nova de Gaia, donde pasaríamos la mañana. Pero antes teníamos que hacer una parada en la Estación Central de trenes de San Bento para ver su hall.


Estación de San Bento

 Se trata de la estación principal de Oporto, construida sobre los restos de un antiguo convento, y que aunque no vayamos a tomar un tren, merece la pena entrar para visitar su enorme y llamativo hall. Dicho hall se encuentra adornado con más de 20.000 azulejos, todos ellos en tonos azul y blanco formando un mural que representa diferentes acontecimientos ocurridos a lo largo de la historia de Portugal.




 Cuando llegamos, la estación se encontraba bastante animada, mezclándose el ir y venir de viajeros, con los curiosos que queríamos ver una de las maravillas de Oporto. Aunque creo que había más curiosos que viajeros.


 A pocos metros, fuera del edificio de la estación, nos encontramos la boca de metro donde nos metimos inmediatamente para dirigirnos a Vila Nova de Gaia. La razón de coger el metro es para poder llegar más rápido ya que nos habían informado de que las bodegas, al ser domingo, cerraban temprano, pero al final no fue tan rápido como pensábamos... Cuando bajamos nos llevamos la sorpresa de que solo había una máquina para sacar los billetes de metro, por lo que se había formado una cola importante. Una vez que nos tocó el turno para sacar los billetes vimos que no había ninguna opción para sacar los ticktes para las cinco personas a la vez, tuvimos que comprar uno a uno...¡con razón se había formado tanta cola! ¡Habíamos perdido más de media hora! Y a eso hay que añadirle que la frecuencia en fines de semana es menor y esperamos un rato a que llegara el metro. Pero no hay que estresarse....¡que estamos de vacaciones!


Vila Nova de Gaia

 Vila Nova de Gaia se trata de una ciudad portuguesa separada de Oporto por el río Duero, pero unida a su vez por el puente Don Luis I. Aunque a simple vista parece que forma parte de Oporto, Vila Nova de Galia es otra ciudad portuguesa en sí misma, encontrándose aquí las bodegas más importantes de vino de Oporto.

  El metro nos deja en la parada Jardín do Morro, cerca de una especie de mirador desde donde se aprecia una bonita panorámica de todo Oporto al frente, con su Ribeira llena de casas tan típicas, el río Duero, y veremos desde las alturas los tejados de las bodegas de Vila Nova de Gaia, ya que estamos en la parte alta.


 Pero aún se puede subir un poco más, podemos ascender hasta la terraza/mirador del Monasterio da Serra do Pilar desde según nos han dicho se tienen las mejores vistas.


Monasterio da Serra do Pilar


 Para llegar hasta el monasterio tenemos que subir una pequeña cuesta de unos 200 metros, pero luego tendremos nuestra recompensa, ya que si las vistas desde el primer mirador eran bonitas, las de aquí son increíbles. Además de ver Oporto y Vila Nova de Gaia con un sol espectacular, tenemos una bonita perspectiva del puente Don Luis l, y para ser un lugar tan espectacular, la verdad es que no había mucha gente.



 El monasterio por dentro no lo llegamos a visitar, según oímos destaca su claustro en forma circular, siendo un ejemplar único en todo Portugal datando del siglo XVII.

Horario Precio
Noviembre a Marzo Martes a Domingo 9.30 a 17.30 Gratis
Abril a Octubre Martes a Domingo 9.30 a 18.30
Precio para la entrada al claustro 1 euro




Teleférico de Vila Nova de Gaia

 Ahora estamos en lo más alto de Vila Nova de Gaia pero claro, las bodegas están abajo a orillas del río, por lo que tendremos que buscar la manera de bajar, pero no os preocupéis que es sencillo. La bajada la podemos hacer simplemente a pie o bien en teleférico, la segunda opción es la que escogemos nosotros por ser más divertido y así poder seguir disfrutando de las vistas que nos proporciona el teleférico de Vila Nova de Galia desde las alturas.
  Una vez que bajamos del monasterio, a la altura del primer mirador que visitamos, nos encontramos unas indicaciones hacia el teleférico que lo encontramos a pocos pasos.
  En el recorrido, que no dura más de 10 minutos, vamos atravesando Vila Nova de Gaia, viendo sus bodegas, restaurantes y sobre todo, al ser domingo, el gran ambiente que allí se concentraba.
  El precio es de 6 euros adultos y 3 euros niños. Con la entrada nos dieron una cata gratis para una de las bodegas, la llamada Quinta Santa Eufemia.



Bodegas de Oporto

  Una vez que terminamos el recorrido con el teleférico nos acercamos a la bodega Quinta Santa Eufemia, de donde nos habían regalado la cata de vinos. En esta bodega podéis probar los distintos vinos de Oporto, y lo más gracioso, ¡nos lo tomamos metidos dentro de un barril!.


 El resto de la visita fue corta, tan solo pudimos ver un gran salón con paneles explicativos acerca de la elaboración del vino, y como no somos muy de vinos, nos fuimos a seguir paseando por la zona.
  Por el camino fuimos viendo algunas de las bodegas más famosas y visitadas como Ferreira y Sandeman. Ambas ofrecen una visita guiada a sus bodegas donde te explican la elaboración del afamado vino de Oporto, además de una cata de sus mejores elaboraciones.
  Los precios van desde 12€ el tour clásico, con una copa incluida, hasta 16€ el tour premium con una degustación de tres categorías diferentes de vinos.


 Nosotros optamos por seguir caminando, siempre cerca del río donde cada vez veíamos a más y más gente, bien paseando, comiendo en sus restaurantes, o haciéndose fotos con tan maravilloso entorno.

  Desde aquí pudimos ver de cerca los "Ravelos", unos barcos típicos de Oporto que antiguamente eran usados para transportar los barriles de vino a Vila Nova de Gaia procedentes de los viñedos de la zona. Y aunque aún parezca que cumplen esa función, porque algunos hasta los vemos cargados de barriles, hoy día tan solo se usan para el turismo, para realizar cruceros por el Duero. Estos cruceros parten desde una zona de la Ribeira y van atravesando todos los puentes hasta llegar a la desembocadura del río en el Océano Atlántico.
  Si estáis interesados en realizar uno de estos cruceros y además visitar las bodegas, podéis informaros a la hora de comprar el ticket del crucero porque hay algunos combinados crucero/visita a las bodegas que os puede resultar más económico.




 Ya iba llegando la hora del almuerzo y estábamos notando que cada vez los restaurantes se veían más y más llenos de gente. Era hora de parar de hacer fotos para buscar donde comer o pronto no íbamos a encontrar sitio. Y así fue, para este día no llevaba nada reservado y en todos los restaurantes que preguntábamos nos decían que había una espera de al menos una hora para tener mesa. Finalmente encontramos sitio en el restaurante Dom Rodizio,cerca de la bodega Sandeman, que nos resultó caro y la comida con poca gracia, no lo recomendamos. Aquí probamos por primera vez la Francesinha


¿Qué es la Francesinha?


  Pues este plato típico de Portugal, más concretamente de Oporto, se trata de una especie de Sandwich de pan de molde y relleno con embutido y carne de varios tipos. Todo ello se encuentra cubierto por lonchas de queso fundido y bañada con una salsa con un ligero toque picante. Vaya, que con una Francesinha tienes energía suficiente para bajar y subir todas las cuestas de Oporto y Vila Nova de Gaia juntas. Además, si crees que te va a saber a poco, la puedes pedir coronada con un huevo frito, ¡ya debe ser lo más¡.

  Después del almuerzo nos dirigimos al puente de Don Luis I para cruzarlo, esta vez a pie y por el paso inferior. Dejaremos atrás Vila Nova de Gaia para dirigirnos nuevamente a Oporto y pasear por la Ribeira.
  Cruzando el puente sobre el río Duero, no podemos dejar de mirar hacia ambas orillas, y es que el día tan espectacular que está invitando cada vez a más y más gente a salir a la calle, el ambiente es increíble.




 Ahora toca pasear por la Ribeira, que ya conocíamos del día anterior, pero que esta vez veríamos a la luz del día, apreciando las fachadas tan pintorescas de las casas, los barcos, las terrazas...El día nos estaba regalando unas temperaturas extraordinarias.


  Pero ya nos tocaba complacer a la peque, había llegado la hora de las actividades dedicadas a ella, pero eso será en el siguiente capítulo...






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