Publicado
23/09/2026
23/09/2026
Cuando organizamos nuestro viaje de 12 días recorriendo Albania, estuvimos dudando mucho de si visitar Tirana o no, ya que habíamos leído muchos comentarios de viajeros diciendo que es una ciudad fea y no merece mucho la pena. Finalmente decidimos visitarla, dejándola para el último día de viaje antes de ir al aeropuerto, y la verdad es que nos gustó.
Cuando paseas por Tirana te das cuenta de que se trata de una ciudad que se está modernizando. Todos los puntos de interés están muy cerca unos de otros por lo que es muy fácil de visitar, así que dedicarle un día es más que suficiente para conocer su centro y su ambiente. ¿Quieres saber que ver en Tirana?, pues te vamos a contar qué no te debes perder cuando visites la capital de Albania.
Cuando paseas por Tirana te das cuenta de que se trata de una ciudad que se está modernizando. Todos los puntos de interés están muy cerca unos de otros por lo que es muy fácil de visitar, así que dedicarle un día es más que suficiente para conocer su centro y su ambiente. ¿Quieres saber que ver en Tirana?, pues te vamos a contar qué no te debes perder cuando visites la capital de Albania.
Plaza Skanderbeg
Si hay una plaza por la que tienes que pasear cuando visitas Tirana esa es la famosísima Plaza Skanderbeg, ya que este es el corazón de la ciudad. Esta plaza que ahora es peatonal, se llamó así en honor al héroe nacional Skanderbeg, que podemos ver en la estatua que está montando a caballo en uno de los lados de esta plaza.
Aquí se encuentran algunos de los edificios más importantes de la ciudad como el Museo de Historia Nacional, la Mezquita Et'hem Bey, Teatro Nacional de la Ópera, o la Torre Reloj que contrastan con edificios muy modernos como el edificio Skanderbeg, un edificio de casi 90 metros de altura que está creado de tal manera que de lejos simula el busto de Skanderbeg. Recomendamos verlo al anochecer cuando se encienden las luces de los balcones ya que es de lo más curioso.
Mezquita Et'hem Bey
Situada en una de las esquinas de la Plaza Skanderbeg se encuentra una pequeña mezquita que escapó a la destrucción de los comunistas. Construida entre los siglos XVIII al XIX, lo que más llama la atención de ella son sus frescos donde se ven representados escenas naturales como árboles, puentes, cascadas...
Nosotros habíamos leído que no se podía visitar, pero al llegar a su puerta vimos que estaba abierta y algunas personas entrando, así que preguntamos y nos dijeron que se podía acceder al interior entregando un pequeño donativo (la voluntad) en una hucha que tienen en la puerta. Antes de entrar hay que descalzarse, y si no llevas los hombros y piernas cubiertas, te prestan un velo y una especie de faldón para que puedas acceder. Si la quieres visitar, cosa que recomendamos porque es bastante curiosa y única, hay que tener en cuenta las horas de rezo, cuando la mezquita está cerrada para turistas.
Torre del Reloj
Justo al lado de la mezquita se encuentra una alta torre con un reloj donde hoy día se puede subir sus 90 escalones para ver las vistas de la Plaza Skanderbeg y parte de la ciudad.
Aunque hoy es un bonito mirador, si retrocedemos unos años, esta torre reloj de la era otomana, sirvió a la gente de Tirana para organizar la vida diaria, ya que mirando la hora los comerciantes y todos los habitantes en general podían llevar un horario. Hoy en día es un edificio muy querido por los ciudadanos de Tirana ya que se ha convertido en un icono de la ciudad.
Museo de Historia Nacional
El Museo más grande de toda Albania se encuentra también en la plaza Skanderbeg que destaca por un gran mosaico que tiene en su fachada, que representa la historia de Albania.
Cuando nosotros lo visitamos, el museo se encontraba cerrado por obras. Lo están restaurando y prevén abrir sus puertas para el primer trimestre de 2028. Contará con ocho espacios dedicados a la historia de Albania desde la prehistoria, pasando por la Edad Media y el Renacimiento, y la época comunista.
Bunker Art 2
Dejamos la plaza principal y caminamos unos 300 metros hasta el bunker Art 2, un antiguo búnker subterráneo transformado en museo donde podemos aprender mucho sobre la época comunista de Albania. Este es uno de los muchos búnkeres que se construyeron en Albania por Enver Hoxha por si ocurría una invasión extranjera.
Según habíamos leído este búnker es muy visitado ya que se encuentra en pleno centro de Tirana, tanto que al ser subterráneo y de pasillos estrechos, incluso puede ser agobiante en hora punta de visita de grupos. Así que nosotros no lo visitamos.
Pero en Tirana hay otro búnker mucho más grande y menos visitado, el llamado Búnker Art 1, y como no queríamos quedarnos con las ganas de visitar uno de estos búnkeres, elegimos éste que está más tranquilo ya que se encuentra a las afueras de la ciudad y es más difícil de visitar si no tienes coche.
Pero en Tirana hay otro búnker mucho más grande y menos visitado, el llamado Búnker Art 1, y como no queríamos quedarnos con las ganas de visitar uno de estos búnkeres, elegimos éste que está más tranquilo ya que se encuentra a las afueras de la ciudad y es más difícil de visitar si no tienes coche.
Mezquita Namazgah
Y no podíamos dejar de visitar la mezquita más grande de los Balcanes, conocida por los albaneses como la "Gran Mezquita" de Tirana. Es una construcción reciente ya que fue inaugurada en 2024, y se trata de un edificio imponente.
Esta mezquita cuenta con cuatro minaretes de unos 50 metros de altura y puede albergar hasta 8.000 personas en su interior. Para visitarla, al igual que en la mezquita de Et'hem Bey, es dando un donativo a la entrada. Si no vas con la vestimenta apropiada allí te facilitan velos o túnicas con capucha para quien va en pantalón corto y tirantes.
Para acceder, si eres hombre lo haces por la puerta que te lleva a piso inferior, y si eres mujer tienes que subir unas escaleras que te llevan al piso superior. El interior merece mucho la pena para ver la decoración donde predominan los colores blanco y azul.
Justo frente a la Gran Mezquita hay un hotel, el hotel Monarc, que se ha hecho muy famoso últimamente en redes ya que desde su terraza se tienen unas vistas espectaculares a este imponente edificio. Sentarse en los sillones de la terraza de este hotel tomándose un café y viendo el atardecer y como empieza a iluminarse la mezquita, es una de las mejores cosas que hacer en Tirana.
Justo frente a la Gran Mezquita hay un hotel, el hotel Monarc, que se ha hecho muy famoso últimamente en redes ya que desde su terraza se tienen unas vistas espectaculares a este imponente edificio. Sentarse en los sillones de la terraza de este hotel tomándose un café y viendo el atardecer y como empieza a iluminarse la mezquita, es una de las mejores cosas que hacer en Tirana.
El Castillo
Aquí nos pasó algo gracioso y es que nosotros íbamos buscando un castillo, como veíamos en las indicaciones, el gran castillo de Tirana, pero resulta que no existe una fortaleza como tal, sino que es la zona donde antiguamente se ubicaba un castillo de origen Bizantino, que hoy día se ha convertido en un paseo peatonal lleno de tiendas, bares y restaurantes. Es una zona agradable para hacer un alto en el camino y comer o simplemente ver el ambiente del lugar.
La Pirámide
A pocos pasos del una de las entradas a la zona del castillo se encuentra un gran edificio con forma piramidal al que todos conocen como la Pirámide de Tirana. La construcción de este imponente edificio estaba dedicada a la figura del dictador comunista Enver Hoxha. Con la caída del comunismo este edificio pasó a ser un centro cultural y educativo.
Nosotros nos conformamos con verla desde abajo, y es que a más de 30 grados que estábamos ese día y dándole el sol de lleno, nos negamos a subir esa cantidad de escalones, pero según dicen, desde lo más alto se tienen unas bonitas vistas del centro de Tirana.
Catedral de San Pablo
Frente a la Pirámide de Tirana se encuentra esta catedral que tiene un aspecto bastante moderno. En lo más alto del edificio la estatua del apóstol San Pablo y en un lateral del edificio, una estatua homenaje a la Madre Teresa de Calcuta.
El interior es bastante sencillo, sin muchas figuras ni decoración , y se puede entrar de forma gratuita.
Pazari i Ri (nuevo bazar)
Si quieres ver y probar productos albanos como la miel, aceite, vino...o comprar algunos recuerdos de tu viaje, este es el lugar en el que vimos que todo estaba más barato.
Artesanía, recuerdos, productos locales y muchos puestos con camisetas de fútbol de infinidad de equipos, y es que aquí en Albania son muy amantes de este deporte. Merece la pena perderse un poco entre los puestos de este pequeño mercado aunque no vayas con pensamientos de comprar nada.
Comer un bocadillo en Mrizi i Zanave
Se trata de un local pequeñito pero que da a una especie placita donde puedes hacer uso de sus mesas para comer un bocadillo de lo más original. El bocadillo que aquí ofrecen es una especie de pan de barra que te rellenan de queso fundido y de los ingredientes que elijas. Nosotros lo comimos de salchicha, nueces y unos pimientos choriceros que se ve era la especialidad de la casa. Nos costó unos 6€ el bocadillo y la bebida, y avisamos que llenan bastante.
Bunker Art 1
Como comentamos anteriormente, en Tirana hay dos búnkeres que han convertido en museos, el Bunker Art 1 y el Bunker Art 2, y nosotros elegimos visitar el primero de ellos, mucho más grande y más tranquilo. El Bunker Art 1 se encuentra a unos 15-20 minutos en coche del centro de Tirana y una vez allí el aparcamiento es gratuito.
La entrada con el coche al Bunker 1 ya es de lo más curiosa ya que, siguiendo las indicaciones, te topas con una especie de estrecho túnel regulado por un semáforo. Cuando éste se pone en verde, se accede a lo que es un antiguo túnel militar largo, estrecho y oscuro excavado en la roca.
Una vez que sales del túnel encontramos la zona de aparcamiento y las taquillas. El precio de la entrada general son unos 10€ al cambio, y la reducida (mayores de 60 años y menores de 16 años) unos 6€. Se puede pagar en euros, lek (la moneda albanesa) o con tarjeta. También es recomendable pagar la audiología que son 6€ más, para escuchar la historia y curiosidades de este búnker y de la historia de Albania en general. Si vais varias personas con una audiología es más que suficiente, ya que pueden oírla todos los del grupo.
El Bunker Art 1 se trata de un gran refugio, construido entre 1972 y 1978, por orden del dictador comunista Enver Hoxha para proteger a la cúpula militar y política de un ataque extranjero atómico o nuclear. Aunque nunca llegó a usarse, tan sólo para hacer un par de simulacros, en su interior se conservan las habitaciones originales de la época.
La entrada con el coche al Bunker 1 ya es de lo más curiosa ya que, siguiendo las indicaciones, te topas con una especie de estrecho túnel regulado por un semáforo. Cuando éste se pone en verde, se accede a lo que es un antiguo túnel militar largo, estrecho y oscuro excavado en la roca.
Una vez que sales del túnel encontramos la zona de aparcamiento y las taquillas. El precio de la entrada general son unos 10€ al cambio, y la reducida (mayores de 60 años y menores de 16 años) unos 6€. Se puede pagar en euros, lek (la moneda albanesa) o con tarjeta. También es recomendable pagar la audiología que son 6€ más, para escuchar la historia y curiosidades de este búnker y de la historia de Albania en general. Si vais varias personas con una audiología es más que suficiente, ya que pueden oírla todos los del grupo.
El Bunker Art 1 se trata de un gran refugio, construido entre 1972 y 1978, por orden del dictador comunista Enver Hoxha para proteger a la cúpula militar y política de un ataque extranjero atómico o nuclear. Aunque nunca llegó a usarse, tan sólo para hacer un par de simulacros, en su interior se conservan las habitaciones originales de la época.
Cuando accedes por la entrada principal ya se te comienza a erizar la piel, y es que aunque los techos son altos, el ver esos largos pasillos, cruzar por la zona de desinfección química, atravesar las anchas puertas de hormigón, y de fondo de vez en cuando escuchar la sirena que indica que hay un ataque, hace que te sumergas por completo en la historia del lugar.
Este búnker cuenta con 5 plantas subterráneas y 106 habitaciones, lo que lo convierte en una pequeña ciudad bajo tierra. Muchas de estas habitaciones están decoradas con objetos expuestos, fotografías y documentos. Una de las salas que más nos llamó la atención es una donde hay un gran botón rojo que si lo presionas, puedes vivir la simulación de un ataque por gas. Es más que curioso.
Este búnker cuenta con 5 plantas subterráneas y 106 habitaciones, lo que lo convierte en una pequeña ciudad bajo tierra. Muchas de estas habitaciones están decoradas con objetos expuestos, fotografías y documentos. Una de las salas que más nos llamó la atención es una donde hay un gran botón rojo que si lo presionas, puedes vivir la simulación de un ataque por gas. Es más que curioso.
Otro lugar es la habitación del dictador que es la que cuenta con más comodidades de todo el lugar. Aquí se encontraba su despacho y en el fondo su dormitorio, aunque el dictador nunca llegó a dormir en este lugar.
Nosotros tardamos algo más de dos horas en ver todo el complejo, y la verdad es que nos pareció que es una visita indispensable si viajas a Tirana ya que te ayuda a comprender mejor la historia de Albania y sus habitantes.
Tirana fue para nosotros el broche final de un viaje de 12 días por Albania. No queríamos dejar de visitar su capital que se encuentra únicamente a 25 min del aeropuerto y no nos arrepentimos.
Tirana fue para nosotros el broche final de un viaje de 12 días por Albania. No queríamos dejar de visitar su capital que se encuentra únicamente a 25 min del aeropuerto y no nos arrepentimos.


































