Publicado
27/06/2026
27/06/2026
Hoy nos levantamos muy muy temprano para hacer una excursión que en los últimos años se ha puesto muy de moda para los viajeros que visitan Riviera Maya, y es acercarse hasta Holbox, una isla situada en el norte de la península de Yucatán, entre el mar Caribe y el Golfo de Méjico.
Se trata de una isla de playas paradisíacas de aguas de color turquesa y arena blanca, y lo mejor de todo, bastante tranquila porque aunque en los últimos años Holbox se está haciendo muy famosa gracias a las redes sociales, aún es un lugar donde no ha llegado el turismo de masas.
Nosotros hacemos la excursión de un día desde nuestro hotel Occidental at Xcaret, que se encuentra a unos 8 kilómetros de Playa del Carmen, con Andrés de la Mora, un guía muy experimentado con el que hemos hecho varias excursiones y nos han encantado. Os dejamos su Instagram por si queréis ver el trabajo que hace (@andresfcodelamora).
Pues empieza el día recogiéndonos nuestro guía en la recepción de nuestro hotel sobre las 6.30h de la mañana, y después de recoger a alguna familia más (en total somos 10 personas contando el guía), y unas dos horas de carretera, llegamos hasta el puerto de Chiquilá, donde nos cambiamos de ropa y nos ponemos ya la de baño. Allí nos espera una lancha que nos va a cruzar hasta la isla de Holbox, pero antes de llegar vamos a hacer algunas paradas de lo más interesantes.
Se trata de una isla de playas paradisíacas de aguas de color turquesa y arena blanca, y lo mejor de todo, bastante tranquila porque aunque en los últimos años Holbox se está haciendo muy famosa gracias a las redes sociales, aún es un lugar donde no ha llegado el turismo de masas.
Nosotros hacemos la excursión de un día desde nuestro hotel Occidental at Xcaret, que se encuentra a unos 8 kilómetros de Playa del Carmen, con Andrés de la Mora, un guía muy experimentado con el que hemos hecho varias excursiones y nos han encantado. Os dejamos su Instagram por si queréis ver el trabajo que hace (@andresfcodelamora).
Pues empieza el día recogiéndonos nuestro guía en la recepción de nuestro hotel sobre las 6.30h de la mañana, y después de recoger a alguna familia más (en total somos 10 personas contando el guía), y unas dos horas de carretera, llegamos hasta el puerto de Chiquilá, donde nos cambiamos de ropa y nos ponemos ya la de baño. Allí nos espera una lancha que nos va a cruzar hasta la isla de Holbox, pero antes de llegar vamos a hacer algunas paradas de lo más interesantes.
Ojo de Agua Yalahu
En unos 15/20 minutos, justo frente a la isla de Holbox, llegamos al Ojo de Agua Yalahu. En este lugar las aguas subterráneas brotan de forma natural a la superficie creando esta especie de pozas de agua ideal para darte un chapuzón en aguas bien fresquitas.
En este lugar nos entregan unos salvavidas que son obligatorios su uso en la zona de baño, y contamos con 45 minutos para disfrutar del lugar que forma parte de una reserva natural protegida, rodeada de árboles y arbustos en plena naturaleza. Desde donde mejor se observa todo el entorno es desde un pequeño mirador que hay justo al lado del ojo de Agua.
En este lugar nos entregan unos salvavidas que son obligatorios su uso en la zona de baño, y contamos con 45 minutos para disfrutar del lugar que forma parte de una reserva natural protegida, rodeada de árboles y arbustos en plena naturaleza. Desde donde mejor se observa todo el entorno es desde un pequeño mirador que hay justo al lado del ojo de Agua.
Según nos cuentan, hay leyendas que dicen que estas aguas tienen propiedades rejuvenecedoras, que cuando nadas en ellas te sientes como si tuvieras 10 años menos. Yo por si acaso me metí enterita, vaya a ser que la leyenda se cumpla 😂. Si no te apetece bañarte y volver a tu juventud, también te puedes relajar por la zona ya que las instalaciones cuentan con hamacas, columpios, una tienda de recuerdos y hasta un bar para tomar algo.
Pasados los 45 minutos volvemos a la lancha hacia nuestro próximo destino.
Isla de la Pasión
Pocos minutos después tenemos nuestra segunda parada que es la llamada Isla de la Pasión, un pequeño islote de aguas poco profundas y cristalinas donde se pueden observar aves en su hábitat natural.
Este lugar es una reserva natural protegida, por lo que no hay hoteles ni ningún tipo de instalación. Lo único que vemos es alguna torre de madera que se usa como mirador y lugar para ver aves y fauna marina.
Este lugar es una reserva natural protegida, por lo que no hay hoteles ni ningún tipo de instalación. Lo único que vemos es alguna torre de madera que se usa como mirador y lugar para ver aves y fauna marina.
Este es un lugar muy tranquilo, donde desconectar y relajarse con solo ver el mar y el paisaje. La pena es que aquí no estamos mucho tiempo, sólo unos 30 minutos para hacerte una idea del lugar y dejarte impresionar por las maravillosas vistas.
Punta Mosquito
En unos quince minutos en lancha llegamos ya a Holbox, y la primera parada en la isla va a ser en Punta Mosquito, una playa en el norte de la isla, bañada por agua del Golfo de Méjico, siendo una reserva natural con un color de agua que realmente nos dejó impresionados.
La lancha se quedó fondeando y nosotros nos bajamos para remojarnos un poco en estas maravillosas aguas. No es un lugar ideal para nadar ya que se trata de una playa de grandes bancos de arena, más bien bajita, donde el agua no sube de las rodillas, ideal para dar paseos, tumbarse al sol, o tomarte un coco sentado en la orilla.
A este lugar se le conoce como Punta Mosquito, según dicen, porque si vemos la imagen de esta zona desde las alturas tiene la forma de un mosquito. Nosotros no lo corroboramos, pero lo que sí sabemos es que es un lugar ideal de la isla para el avistamiento de aves y fauna marina.
Holbox
Y llegamos al pequeño muelle del centro de Holbox donde nos encontramos un pequeño pueblo, con calles sin asfaltar, donde destaca una arquitectura de lo más colorida propia de los años 50, con un aire muy alternativo.
Nos llama la atención que aquí todo el mundo va a pie o se desplaza en carritos de golf o moto. El ambiente es de lo más bohemio donde parece que el ritmo va más lento, donde no hay prisas y todo fluye de forma natural. Paseando por las calles vemos verdaderas obras de arte ya que muchas de las fachadas de las casas, restaurantes y comercios, están decorados con coloridos graffitis.
Ya nos va rugiendo la barriga y nos vamos a comer a un restaurante familiar recomendado por nuestro guía llamado Buena Vista Grill, donde comer un menú a base de pescado fresco a la parrilla con arroz, ensalada y bebida por unos 13€ al cambio. También tienes la posibilidad de comer colas de langosta que vimos en otras mesas que tenían muy buena pinta. Algo a tener cuenta aquí en Holbox es que en muchos de los lugares no se admiten tarjetas y hay que pagar en efectivo.
Después de comer damos un pequeño paseo por las calles de Holbox, algunas de ellas con puestos donde venden artesanía, llenas de muchos bares, música por todos lados y mucho mucho color.
Después de comer damos un pequeño paseo por las calles de Holbox, algunas de ellas con puestos donde venden artesanía, llenas de muchos bares, música por todos lados y mucho mucho color.
Caminando terminamos nuevamente en la playa donde nos dimos un último baño y nos tumbamos al sol tomándonos un coco mientras contemplábamos el tiempo pasar. Esto sí que es vida!!!
Sobre las 17h teníamos que volver al punto del pequeño muelle donde nos había dejado anteriormente la embarcación y retomamos el camino de vuelta, primero hasta el muelle de Chiquilá en lancha, para tomar posteriormente el coche y volver a nuestro queridísimo hotel Occidental at Xcaret.
Nuestra conclusión de esta excursión es que aunque se hace un poco pesado el camino, sobre todo la vuelta, es un lugar que una vez que lo hemos visitado, lo recomiendo totalmente. Para la próxima nos gustaría pasar aquí la noche. Es un lugar tranquilo, alternativo, según nos dijeron, con unos atardeceres increíbles...además de unas playas de ensueño.
Cada vez nos estamos enamorando más de este rincón de Méjico!!. No sé cómo vamos a hacer para volver a la realidad cuando acaben estas vacaciones.
Nuestra conclusión de esta excursión es que aunque se hace un poco pesado el camino, sobre todo la vuelta, es un lugar que una vez que lo hemos visitado, lo recomiendo totalmente. Para la próxima nos gustaría pasar aquí la noche. Es un lugar tranquilo, alternativo, según nos dijeron, con unos atardeceres increíbles...además de unas playas de ensueño.
Cada vez nos estamos enamorando más de este rincón de Méjico!!. No sé cómo vamos a hacer para volver a la realidad cuando acaben estas vacaciones.































