Visita Estocolmo En Un Día

Visita Estocolmo En Un Día




Ayuntamiento

 Después de un buen desayuno en el hotel, nos dirigimos a pie hacia el Ayuntamiento de Estocolmo que iba a ser nuestro primer punto de interés del día. Habíamos leído, que si quieres subir a su torre para ver las vistas, las cuales son totalmente recomendables, lo teníamos que hacer a primera hora de la mañana porque la visita está limitada a 30 personas por turno y solo se pueden comprar las entradas el mismo día en la taquilla de la torre. Por lo tanto, si llegas tarde ya habrá mucha cola y te pueden asignar una hora que no te convenga o que te haga perder todo el día.
  La primera subida era a las 9.10h, nosotros llegamos unos 30 minutos antes que aprovechamos para hacernos las pertinentes fotos en los alrededores del ayuntamiento.




  En el acceso a la torre ya había una cola de unas 10 personas, sacamos las entradas (unos 6€ al cambio) y en cuanto dieron las 9.10h comenzamos a subir. Hay un ascensor pero sólo hasta la mitad, el resto hay que subirlo mediante escalones y rampas.
Interior de la Torre
  Las vistas desde la terraza son espectaculares, es la típica imagen de postal que todos tenemos de Estocolmo.


  Además de la torre también se puede visitar el interior del ayuntamiento mediante una visita guiada que puede ser en varios idiomas, entre ellos el español pero a unas horas en concreto, la duración es de 45 minutos y el precio 9€ y niños menores de 11 años gratis. Lo más característico de su interior son los salones azul y dorado donde se celebran la ceremonia y el baile de la entrega de los premios Nobel .
 Una vez terminada la visita nos dirigimos a los jardines que hay en la parte posterior del ayuntamiento pegados al lago.




  Es un paseo con varias esculturas y con unas vistas muy bonitas de Gamla Stan (casco antiguo de Estocolmo), un lugar muy fotogénico. La pena es que el día que nos tocó estaba un poco nublado que cada vez iba a peor.




Palacio Real

 Una vez visitado el ayuntamiento y sus jardines, nos dirigimos a pié hacia el Palacio Real, residencia oficial y el mayor de los palacios de la monarquía sueca. Se encuentra ubicado en Gamla Stan y posee varias salas de exposiciones, pero nosotros nos conformamos con visitar sus exteriores porque ya íbamos muy justos de tiempo, a la vuelta lo intentaríamos según como llevara Laura (mi peque) el día.
Patio del Palacio

  En el Palacio Real se preduce un cambio de guardia a las 12h que también tiene que ser interesante.

Paseo en barco por los canales de Estocolmo.

 Una de las cosas que no nos queríamos perder era dar un paseo en barco por los canales de Estocolmo. Para ello elegimos sacar el billete hop on hop off boat, que te permite usar durante 24h subiendo y bajando en cada parada de forma ilimitada los barco/taxis que unen las principales islas. También existe la posibilidad de combinarlo con autobús.
El recorrido del barco es la línea azul

  El billete lo sacamos en el puerto enfrente del Palacio Real siendo el precio unos 18€ y menores gratis. Durante el recorrido se van viendo ambas orillas donde se suceden edificios de gran belleza.


Museo Vasa



 La primera parada que hicimos fue en la isla de Djurgården o isla de los museos donde queríamos visitar el museo Vasa que posee un buque de guerra del siglo XVII que conserva su estructura original. Este buque se hundió en cuanto zarpo a 300 metros por una ráfaga de viento.
  El precio es de unos 11€ adultos y niños gratis, el horario de 8.30h a 18h
  Cuando llegamos había una cola para entrar de ¡dos horas!, creo que el día de hoy, entre que amenazaba lluvia y la cantidad de turistas por las escalas de los cruceros se nos estaba torciendo. Pero bueno, había que ser positivos y como con una niña pequeña no íbamos a estar 2h en cola decidimos ir al siguiente punto que teníamos apuntado, el museo Junibacken . Así tenemos excusa para volver a Estocolmo. Por lo tanto, mi consejo es que si tenéis mucho interés de ver el museo Vasa y solo tenéis un día como nosotros que lo hagáis a primera hora de la mañana, sobre todo en temporada alta.

Museo junibacken de Estocolmo



   El museo Junibacken está dedicado principalmente a los niños, pero que también encanta a mayores. Está inspirado en los cuentos de la escritora sueca Astrid Lindgren, para nosotros conocida por su obra “Pipi Calzaslargas”.
  Cuando llegamos a la entrada del museo Junibacken también encontramos un poco de cola, estuvimos esperando unos 20 minutos. Sacamos las entradas y a mano izquierda del mostrado hay taquillas donde puedes dejar tus pertenencias para que nada te moleste en tu visita.
  El museo Junibacken está dividido en varias zonas, la primera a la que accedimos es una gran sala con numerosos escenarios de cuentos adaptados a la estatura de los niños donde pueden interactuar con todo lo que se encuentren, desde una pequeña joyería, pastelería ….hasta una avioneta. Está todo muy bien cuidado y hace la delicia de los más pequeños.

  La siguiente atracción dentro del museo consiste en montarnos en un tren “flotante” que te lleva a distintas escenas de cuentos mientras escuchas un audio que va narrando una historia. Al montarnos, el personal encargado de la atracción nos pregunta el idioma, así que no os preocupéis que se puede disfrutar en español.
  El recorrido es de 15 a 20 minutos en el cual no dejamos de asombrarnos, para nosotros fue la mejor parte del museo.
  Una vez acabado el paseo en tren, fuimos a la última sala del museo que es la dedicada a la vida de Pipi Calzaslargas, donde creo yo, que disfrutaban más los padres que los niños al ser más de nuestra época.
  Aquí podías visitar por dentro una réplica de su casa, montarte en su caballo de lunares, ver al señor Nilson.


  El museo Junibacken nos encantó pero tenía una pega, ¿cómo hacíamos ahora para llevarnos a Laura de allí?….jaja. Pero como ya era hora de comer y el hambre picaba nos hizo la cosa más fácil.
  El museo cuenta con una gran cafetería/restaurante pero preferimos tomar nuevamente el barco y bajarnos en la parada de Gamla Stan que después de comer nos iba a costar más movernos. Al bajarnos del barco comimos en un Mc Donals cercano. El cielo cada vez se iba poniendo más y más negro, a ver qué tregua nos da el día.

Gamla Stan



  Gamla Stan es el casco antiguo de Estocolmo, donde merece la pena dejar de lado el mapa y perderse por sus calles de edificios coloridos de la Edad Media, tiendas de productos suecos y restaurantes. Se nota que es una zona muy turística.
  Después de estar un rato paseando y parándonos en sus tiendas llegamos a la plaza Stortorget, la plaza más antigua de la ciudad y las más visitada ya que es parada obligatoria para quien visita Estocolmo. Esta plaza fue escenario del Baño de sangre de Estocolmo en 1520 cuando el rey Cristian II decapitó y colgó a noventa personas.


  En cuanto nos hicimos un par de fotos, la amenaza de lluvia que nos acompañó durante todo el día ya se hizo una realidad y comenzó a llover intensamente. Estuvimos al menos 40min resguardados en un edificio de la plaza pero parecía que no mejoraba así que optamos por ponernos los chubasqueros e irnos camino hacia el hotel.
  En el camino nos topamos con Riddarholmen, la iglesia que sirve de panteón a los Reyes de Suecia que está al lado del Palacio Real de Estocolmo, también tomamos alguna foto de la vista que teníamos desde esta zona del Ayuntamiento.




  Parece que el día llegaba a su fin porque la lluvia no daba tregua, además que teníamos que estar descansados que al día siguiente empezaba nuestra aventura en el próximo destino, Islandia(ver aquí)


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